Gracias a los buenos oficios de San Pedro que se encargó de repartir sendos aguaceros en buena parte de la geografía nacional, y del buen hacer de las autoridades nacionales, la marcha del pasado miércoles 28,  llamada la gran “Toma de capitales” (programadas en 12 ciudades principales), fuera de los consabidos actos de vandalismo en propiedad pública y privada y los  tropiezos de movilidad ciudadana (deplorables todos), no solo, no pasó a mayores, sino que me atrevería a decir que, para las expectativas que tenían sus organizadores, fue un completo fracaso.

A pesar de ser la séptima movilización, supuestamente a favor de las universidades públicas, tampoco fue una marcha estudiantil pues, aunque estuvo liderada, entre otros, por los estudiantes Jennifer Pedraza y Alejandro Palacios, fue convocada por miembros del brazo político de las FARC, con quienes los estudiantes se reunieron en varias ocasiones, y por Petro y su Colombia Humana. También por Jorge Enrique Robledo y otros movimientos de la extrema izquierda. Además, sustentada por individuos como aquel profesor que no se compromete con nada, pero permanecen tras bambalinas acumulando réditos políticos para acomodarse cada vez mejor.

“Están convocadas todas las asambleas municipales de Colombia Humana. Su agenda es la movilización del 28 de noviembre en cada municipio. Vamos por la democracia y la paz de Colombia Tenemos derecho a existir y a que se nos respeten nuestros derechos políticos y fundamentales.” Petro.

“Cuando un movimiento como Colombia Humana retó el poder y obtuvo 8 millones de votos, no podía dedicarse a esperar en casa la elecciones próximas. Todos los poderes van a tratar de destruirnos y es nuestro deber luchar e impedirlo. Toda Colombia Humana debe salir a las calles.” Petro

“Invito a la marcha para protestar contra la decisión judicial contra Petro.” Ángela M. Robledo

“A la calle el próximo 28 de noviembre a defender los derechos políticos de Gustavo Petro y nuestro derecho fundamental a la oposición.” Jorge E. Robledo

¿Oposición seria? ¿Propuestas alternativas coherentes convocando a una marcha en pro de la educación universitaria?

Más bien, pretexto politiquero para paralizar el país, para desestabilizar, para tratar de tumbar un gobierno democrático que acaba de comenzar y ya demuestra con hechos que está resuelto a poner la casa en orden.

 Una camarilla de agitadores profesionales, de terroristas indultados que posan de políticos, y a su vez, de mártires y de perseguidos políticos, cuyo objetivo no es propiamente el mejoramiento de las condiciones de vida de los colombianos, por el contrario, lo que busca es crear problemas, incendiar el país, azuzar, perturbar el orden para capitalizar todo ese descontento, con miras a asegurarse un espacio en las elecciones del 2022. Abonan el terreno para darle la bienvenida al Socialismo del Siglo XXI.

Salieron sí, pero en buena hora ¡se les aguó la fiesta!

@cdetoro

Publicado: diciembre 1 de 2018