A través de una carta dirigida al fiscal general de los Estados Unidos, William P. Barr, el influyente congresista republicano por el distrito 27 de la Florida, Mario Díaz-Balart solicitó que la justicia de los Estados Unidos inicie, cuanto antes, la necesaria investigación por los delitos que en suelo americano habría cometido el senador de las Farc, el comunista Iván Cepeda Castro. 

Se da por descontado que en los próximos días, el Departamento de Estado cancele la visa B1-B2 que tiene el senador Cepeda, conocido en los ámbitos penitenciarios de Colombia con el alias de ‘Don Iván’.

La carta del congresista Díaz-Balart es contundente. En ella, el importante político republicano hace un recuento de las visitas de Cepeda a las cárceles estadounidenses para efectos de conseguir falsos testimonios contra el presidente Uribe. En la comunicación, se lee que “de acuerdo con múltiples reportajes de prensa, [Juan Carlos] Sierra-Ramírez fue visitado en prisión, el 22 de mayo de 2009 por el senador antiuribista Iván Cepeda (…). Cepeda ofreció conseguir asilo político para Sierra-Ramírez y para su familia en Suiza si, a cambio, él incriminaba al expresidente Uribe en asuntos delictivos. Otros informes de prensa indican que Cepeda visitó a otros internos en cárceles federales de los Estados Unidos, con la misma intención de persuadirlos para que testificaran contra Uribe”.

Para el congresista Díaz-Balart, “si esas informaciones son ciertas, se generarían interrogantes sobre la presencia de un agente extranjero teniendo acceso a un prisionero bajo custodia de los Estados Unidos con fines de corrupción, interferencia en los procedimientos judiciales u ofreciéndole sobornos a cambio de que cometa perjurio. También me gustaría preguntar sobre el grado el conocimiento y aprobación del gobierno anterior respecto de la naturaleza de esas visitas… Respetuosamente, solicito respuestas a las siguientes preguntas: ¿Puede el Departamento [de Justicia] confirmar las visitas del Senador Iván Cepeda al prisionero federal Juan Carlos Sierra-Ramírez en 2009 o en otro momento cuando él estuvo bajo custodia federal? ¿Cuándo y dónde se produjo esa o esas visitas? ¿Alguien acompañó al senador Cepeda?…”

Pero los interrogantes más delicados elevados por el señor Mario Díaz-Balart y que ponen en evidencia hacia dónde apunta el congresista, tienen relación con el contenido de las visitas de Cepeda. “¿Las reuniones fueron observadas, monitoreadas o grabadas por representantes oficiales de la oficina federal de prisiones de los Estados Unidos? Si así fue, ¿puede entregarme las grabaciones de esas reuniones?”.

No la tendrá fácil Iván Cepeda quien habilidosamente ha borrado los rastros de sus cientos de visitas a las cárceles de Colombia con el propósito de conseguir falsos testigos contra el presidente Álvaro Uribe Vélez, maniobra que no podrá poner en marcha en los Estados Unidos.

Una fuente calificada le confirmó a LOS IRREVERENTES que efectivamente la oficina federal de prisiones graba todas las reuniones que personas externas -que no sean abogados defensores- sostienen con los prisioneros. En consecuencia, no será difícil que el congresista Díaz-Balart pueda tener acceso a la información que confirme lo que está ampliamente denunciado: que el senador alias ‘Don Iván’ efectivamente sí cometió delitos en territorio americano, razón por la que no se descarta que en cualquier momento un gran jurado avale la imposición de un indictment en su contra. La justicia cojea, pero llega. 

@IrreverentesCol

Publicado: octubre 7 de 2020