Nefelibata: La palabra es tan fea que no aparece en el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua  (RAE)  sino desde 1984. Y lo es tanto que no tiene ni sinónimos ni antónimos conocidos. Es poco usada pero el presidente Juan Manuel Santos (JMS) la ha traído a la palestra, ya que su significado no es otro que el de una persona que vive fuera de la realidad, que no tiene los pies en la tierra y que vive entre las nubes.

Por eso dice en unos versos acerca de ella el poeta Antonio Machado; “Sube y sube, pero ten cuidado, que entre las nubes también se puede meter la pata”. Palabras que le caen como anillo al dedo porque no solo pareciera que viviera en otro mundo, fuera de la realidad, sino que el presidente no hace otra cosa que meter cada vez más la pata.

De allí sus índices de aceptación tan bajos. Tal vez no hay en el panorama nacional nadie más detestable que él, ni siquiera Roy Barreras y Armando Benedetti juntos.

Condición que no solo lo ha afectado, sino que contagia a varios de sus ministros, entre a ellos al Ministro de Hacienda Mauricio Cárdenas. Que no hace otra cosa que amañar las decadentes cifras económicas, en una economía, que parece sostenerse por las 200.000 hectáreas de Coca sembradas. Un país que crece al 1.8% y con tan altos niveles de corrupción, solo se puede sostener por esa poderosa e ilegal economía subterránea.

Dice gente que estuvo muy cerca al gobierno del presidente Uribe, cuando JMS fue su Ministro de Defensa, que siempre estaba en las nubes, que nunca sabia como iban las operaciones contrainsurgentes de la Fuerzas Militares. Y que solo se las ponían en conocimiento cuando ya estaba ejecutada. Pero que al día siguiente, eso sí, salía en los medios de comunicación a “poner pecho” como si él las hubiera ejecutado, como si él hubiera sido el héroe.
Nunca sabía, como decía mi abuela “por donde iba tabla”. JMS es un verdadero falso positivo, ha sido un hombre inflado por los “medios”.

Fue pésimo ministro en todas las carteras donde presidio. Y que por venir de la familia de su tío abuelo el presidente Eduardo Santos Montejo, se creía un elegido para la Presidencia. Pero todos sabemos cómo pudo lograrlo, a la sombra del presidente Uribe. Porque por su cuenta no “hubiera saco votos ni para alcalde de una ciudad de hierro”.

Nunca la vanidad ha sido usada tan irresponsablemente, ni nunca la falsedad ha dado tanto prestigio. JMS es más falso que un billete del Monopolio. Y alguien así se convierte en un peligro para la sociedad, porque no se trata de un juego en una mesa de Póker, sino de la presidencia de un país de 50 millones de habitantes.

Pero uno no puede creer que acometa tantos exabruptos, al fin al cabo alguna instrucción ha recibido. Algo debe haber más allá de tanta aparente torpeza, y todo se deba a una estrategia bien diseñada para acabar con el régimen democrático, que no debe ser otra que la del nefasto Foro de Sao Pablo.

@rodrigueztorice

Publicado: marzo 16 de 2017