Para los amantes de la ficción les recomiendo la entrevista que Juan Manuel Santos le concedió al canal Bloomberg el pasado 23 de abril en los Estados Unidos. Sin sonrojarse y sin titubear (más de la usual)  Santos les proporcionó a sus entrevistadores del programa “Charlie Rose” un verdadero rosario de omisiones y exageraciones a los que los colombianos estamos tristemente acostumbrados. A continuación les haré un relato de los primeros tres minutos y medio de una entrevista que duró diez minutos.

Lo primero que le preguntaron a Santos fue que, teniendo en cuenta que Iván Duque es el que puntea en las encuestas y que éste representa al partido del presidente Álvaro Uribe, líder del No, que significaría su eventual presidencia para el futuro del proceso de paz. Santos le contestó que hay una obligación legal y constitucional durante los próximos tres períodos presidenciales de no tomar decisiones que vayan en contra del proceso de paz. Además dijo que las Farc ya dejaron las armas y que participaron de las elecciones más pacíficas de los últimos sesenta años y que además, no hay marcha atrás.

A Santos se le olvidó que los entrevistadores tienen acceso a las noticias que supuran de Colombia y la entrevistadora le recordó que todavía existe una gran guerrilla llamada el ELN y que el Ecuador desistió de ser país garante de los acuerdos a lo que Santos le respondió que esa es una guerrilla pequeña y que el Ecuador decidió no seguir siendo anfitrión por sus problemas internos.

Les prometo que el Nobel no se ruborizó en lo más mínimo. Todos sabemos que el ELN dejó de ser una guerrilla pequeña desde el momento en que el gobierno Santos la oxigenó con 220.000 hectáreas de coca y la promesa de impunidad. El poder económico y militar de esos narcoterroristas se hace evidente cada vez que vuelan torres de energía, oleoductos y lamentablemente hombres de nuestra fuerza pública. Habrán notado que dijo que Ecuador no quiso seguir hospedando a los terroristas por problemas internos. No me quiero imaginar la cara del presidente Lenin Moreno cuando sepa que Santos obvió contarles a los entrevistadores que su decisión estuvo íntimamente ligada al secuestro y asesinato de tres periodistas ecuatorianos en manos del sanguinario Guacho, disidente de las Farc. Muchos dirán que el presidente Moreno está confundido porque el ELN y las FARC son cosas distintas pero todos sabemos que bajo la luz de la seguridad del Estado todos esos bandidos son lo mismo y que no tienen pudor a la hora de intercambiar brazaletes según su conveniencia. El único objetivo de todos esos bandidos es sembrar el terror para poder sacar la coca. Y lamentablemente los territorios de frontera entre Colombia y el Ecuador, así como la región de Catatumbo son oro en polvo para ellos.

A continuación el otro periodista le dijo a Santos que todos saben que la paz es algo maravilloso pero que todos tienen la expectativa de que esa paz traiga dividendos que afecten de manera positiva la economía del país y le pregunta que si Colombia ya está viendo esas ganancias. Santos le contestó que el sector agricultor está viendo dividendos al igual que el sector ecológico y que además se están viendo inversiones “as never before”, que tenemos el grado de inversión y la economía más fuerte de los últimos años (inserten risas).

Haciendo gala de la independencia que anhelamos del periodismo colombiano el periodista le recordó a Santos que en diciembre Standard & Poor´s le rebajó la calificación crediticia a Colombia y le preguntó que si había algo que dicha entidad hubiese omitido ver. A lo que Santos le respondió que dicha entidad tenía temor de que el próximo presidente de Colombia no pudiese mantener la disciplina fiscal que su gobierno ha mantenido. ¡Hágame el favor! le echó las culpas al próximo gobierno y omitió decir que la razón para dicha determinación fue, como dijo la entidad: “La combinación de un crecimiento más débil de lo esperado en 2017 y la dependencia parcial de ingresos extraordinarios para compensar el bajo desempeño de la reforma impositiva de 2016 demuestran la dificultad de reducir gradualmente los déficits generales del Gobierno para cumplir con la regla fiscal de Colombia”

Juan Manuel Santos, así como aquella reina de belleza habla inglés, pero no “pacito” sino mentirosito. Necesitamos que la institución presidencial vuelva a tener a su cabeza una persona digna que entienda los conceptos de respeto y de verdad. Necesitamos a Iván Duque.

@ANIABELLO_R

Publicado: abril 27 de 2018