El Representante a la Cámara por Antioquia y actual candidato al Senado con el número 20 por el Centro Democrático, Santiago Valencia, es un político joven y soñador de 34 años. Nació el 6 de junio de 1983 en Bogotá DC, realizó sus estudios como bachiller en el Gimnasio Moderno, estudió Derecho en la Universidad Sergio Arboleda y, posteriormente, realizó sus estudios de maestría en el exterior. Valencia dice ser un apasionado por el servicio a la patria, un católico defensor de la familia, el Estado y los derechos humanos, un amante de la vida y el trabajo político con responsabilidad.

El joven candidato al Senado lleva en la sangre el amor por la política, es hijo del Exministro del Interior y de Justicia Fabio Valencia Cossio; asegura que desde que tiene uso de razón “desayuna, almuerza y come política”. Es un defensor vehemente de la política bien hecha; la que en realidad beneficia a todos los colombianos.

Santiago Valencia se caracteriza por ser un hombre muy familiar, es el menor de 4 hermanos que con cariño lo llaman ‘Santito’ y está casado hace dos años con Sandra Castaño, una envigadeña con quien actualmente espera su primer hijo, Benjamín Valencia Castaño.

Además, Valencia es un apasionado por el deporte; se declara como un buen espectador del fútbol, es un fiel hincha del Atlético Nacional de Medellín, el equipo paisa que lo hace sufrir y que también le ha brindado muchas alegrías. El número 20 del Centro Democrático es un aficionado al Rugby, cuando estaba en la Universidad jugó durante dos años en la liga de Bogotá con el equipo ‘Barbarians’. Actualmente, la bicicleta se convirtió en una de sus mejores amigas, hace fondo con bicicleta de ruta y asegura que entrena cada vez que la política se lo permite.

Si de música se trata, el Representante afirma que le gustan diferentes tipos de melodías y que varía de género dependiendo del momento y el lugar en el que se encuentre, “a veces me gusta escuchar vallenato, otras veces Rock en español y en inglés, la salsa y la música colombiana también me gustan mucho” dice.

A pesar de que, en las sesiones del Congreso, Santiago Valencia es una persona muy seria, confiesa que se caracteriza por ser un hombre muy alegre, amigable, amoroso con los niños y los animales y que le duele e indigna ver el dolor de los demás. Por tanto, asegura que no se ve haciendo otra cosa en la vida que no sea política, ya que para eso ha estudiado y se ha preparado, “conozco de primera mano lo difícil que es la política, pero también lo gratificante de hacer cosas buenas por el país, por los colombianos. La satisfacción de poder ayudar a la gente hace que me apasione cada día más”. 

@sanvalgo

Publicado: febrero 19 de 2018