La genialidad literaria e imaginaria de nuestro Nobel, Gabriel García Márquez, sigue vigente en la vida parroquial de los colombianos. Pero que las historias descritas en Cien Años de Soledad, La Hojarasca entorno a la vida de Macondo se eleven a la realidad en obras públicas innecesarias es el mejor ejemplo de la estupidez del Gobierno de Juan Manuel Santos y de nuestros dirigentes. 

En Santander, en la provincia de García Rovira, se construyó el puente más alto de Suramérica, y para adornar y descrestar a provincianos, también dicen que es el primer puente “monitoreado”. Lo macondiano del cuento y de la obra es que el puente lo construyeron en medio de una vía destapada, en medio de una verdadera trocha.

La historia de la vía Curos-Málaga ha sido una verdadera novela. La carretera que une a Bucaramanga con la provincia de García Rovira y su capital Málaga, figuró durante décadas en el Ministerio de Trasporte como pavimentada, mientras miles de usuarios de la vía se gastaban en las décadas de los 60, 70, 80 y 90 hasta 12 horas en recorrer sus 125 kilómetros. La promesa de pavimentar tan importante vía ha sido clamor de la comunidad, de dirigentes regionales, y claro, promesa de campaña de politiqueros tradicionales de Santander. En la campaña presidencial del 2010 fue el gran compromiso de Juan Manuel Santos con esta provincia: los votos aparecieron, la vía pavimentada quedo en rendes. 

Durante el Gobierno del Presidente Uribe y gracias al programa 2500 del exministro Andrés Uriel Gallego, se logró la pavimentación de algunos tramos de la vía que pasa por las zonas rurales de Piedecuesta y Santa Bárbara, y el Ministro (QEPD) logró la consolidación de otro proyecto fundamental para la provincia de García Rovira como fue la pavimentación de la Troncal Central del Norte, ruta que comunica a los departamentos de Boyacá, Santander y Norte de Santander, por el Páramo del Almorzadero. 

En vísperas de la campaña presidencial del 2014 el gobierno nacional adjudicó dos puentes de particulares dimensiones a la misma firma contratista española Sacyr S.A. la misma que ejecutó la ampliación del canal de Panamá. No se necesita debates, ni dudas para entender urgencia e importancia de construir un nuevo puente sobre el rio magdalena cerca de su desembocadura en Barranquilla y que reemplaza al viejo puente Pumarejo construido en 1974. Pero si genera demasiadas preguntas, dudas y desconfianza como se adjudicó y construyó un puente innecesario, que nadie estaba pidiendo, de 100 mil millones de pesos, en medio de una carretera destapada. 

Lo cierto es que el anhelo de los garcìarovirenses de tener su carretera pavimentada quedó aplazado en este gobierno indolente y caprichoso que prefirió construir un puente, una obra faraónica, digna de especial pagado en Discovery Channel, que pavimentar su vía. La caja no cuadro en el Pumarejo y la cuadraron con Santander. 

@LaureanoTirado

Publicado: julio 23 de 2018