Tal y como se advirtió, tres cuestionados magistrados de la JEP -todos de extrema izquierda- salvaron al narcotraficante alias Jesús Sántrich de terminar con su miserable humanidad en un calabozo en los Estados Unidos, país cuya justicia lo reclama para que responda por tráfico de estupefacientes. 

Como es sabido, hace más de un año, Sántrich fue capturado en flagrancia, mientras negociaba con mafiosos mexicanos, el envío de 10 toneladas de cocaína a los Estados Unidos. 

En el negocio, que estaba adelantándose con el grupo liderado por el capo Rafael Caro Quintero, Sántrich tenía como socios a Fabio Younes y a Armando Gómez España, dos reconocidos mafiosos con graves antecedentes. 

LOS IRREVERENTESpudieron confirmar que los 3 magistrados de la JEP comprometidos con Sántrich, y que en consecuencia se le atravesaron a su extradición, son Caterina Heyck, Jesús Bobadilla y Adolfo Murillo. 

La líder de ese grupo es la señora Heyck, una abogada rosarista de izquierda que ha tenido posiciones muy controversiales a lo largo de su ejercicio profesional. Heyck llegó a la JEP promovida por sectores ideológicamente afines a las Farc, lo que tiende un insoportable manto de duda sobre su transparencia e imparcialidad. 

La decisión de dejar a Sántrich en Colombia es un desafío inadmisible de la JEP, tribunal ilegítimo y corrupto que no merece respeto ninguno por parte de la ciudadanía. El país recuerda que hace poco más de dos meses, el fiscal de esa jurisdicción, Julián Bermeo, fue capturado en el marco de una operación encubierta con la que se pretendía pagar un soborno de medio millón de dólares, para impedir que Sántrich fuera extraditado.

Luego de la decisión adoptada por los 3 magistrados de la JEP, afines a las Farc, queda una duda en el ambiente: ¿El de Bermeo fue el único intento de la mafia para impedir la extradición del capo Jesús Sántrich? ¿La decisión adoptada por los 3 magistrados fue estimulada por razones ideológicas, o hubo otro tipo de motivaciones non sanctas?

Es una vergüenza para el país, que el mafioso no sea extraditado. Sántrich saldrá del calabozo en el que se encuentra para ocupar la curul en la cámara de Representantes que en su momento le obsequió Juan Manuel Santos Calderón. 

La decisión de la JEP es, así mismo, una bofetada a los Estados Unidos, el principal socio de Colombia en la lucha contra el narcotráfico. Gracias a la vergonzosa decisión de los 3 magistrados de ese tribunal, Colombia ha quedado ante el gobierno estadounidense como un verdadero narcoestado.

La decisión de la señora Heyck y sus compinches Bobadilla y Murillo es un golpe demoledor al Estado de derecho. Por cumplirle a las Farc y al narcotráfico, esos tres magistrados de la JEP le han hecho un daño irreparable a Colombia. 

@IrreverentesCol

Publicado: mayo 15 de 2019