En la decimoquinta Conferencia Iberoamericana de Ministros de Salud, el presidente Santos destacó los logros en salud de Colombia.

Recalcó el aumento de la cobertura de afiliación al sistema de salud en la población, aumento en vacunación, control de los precios de los medicamentos, entre otros. Con la firma del proceso de paz y la aprobación del plebiscito, Santos espera disminuir el número de colombianos mutilados, heridos y con secuelas psicológicas.

Al igual que el presidente, el viceministro de salud, Fernando Ruiz Gómez, manifestó también en aquel espacio que el país cuenta con tres herramientas importantes como es el Plan Decenal de Salud Pública, la Ley Estatutaria y el Plan Nacional de Desarrollo en donde está contemplada la política de Atención Integral en Salud, para dar inicio a un modelo de atención que pretende llegar a todos los territorios y satisfacer las necesidades prioritarias de la población en general. Todo con el fin de mejorar la salud de los ciudadanos.

Si está definido de esta manera, vuelve a aparecer el interrogante de porqué el gobierno dentro los acuerdos de paz, creará el Plan Nacional de Salud Rural. ¿Acaso no se pretende llegar a toda la población con todas las políticas que está estableciendo la presidencia a través del Ministerio de Salud? ¿Es objetivo del gobierno que las Farc se reincorporen a la vida civil como cualquier otro ciudadano, sin privilegios ni prebendas? Pareciera que no.

Es necesario recordar que no existe en el país un solo lugar donde no haya servicios de salud, es claro que es necesario mejorar y optimizar la oportunidad para el acceso a una atención integral, que permita suplir las necesidades de la población en materia de salud en el momento requerido y con la calidad esperada. No es posible esto si el Estado permite el cierre de hospitales, el desfalco de fondos que mantienen la estabilidad de los recursos y si no garantiza un ente de control y vigilancia efectivo para todas y cada una de las entidades e instituciones prestadoras de servicios de salud en la nación. La creación de un Plan de Salud paralelo para las Farc, va a retrasar la implementación de los objetivos que tiene el gobierno para toda la ciudadanía.

No sabemos, con la crisis financiera del Sistema General de Seguridad Social en Salud, cómo se va a desarrollar el Plan de Salud para los guerrilleros. Es abrir la puerta para crear más instituciones y aumentar los focos de corrupción,  permitiendo que personas que han estado al margen de la ley participen en la implementación del mismo, aumentando costos en capacitación y destinación de dineros para infinidad de requisitos que no le sobran al sistema actual.

A todo lo anterior hay que sumarle el hecho que el gobierno se niega a reiniciar la fumigación aérea de cultivos ilícitos, con glifosato o con la sustancia que sea menos riesgosa. El incremento del tráfico de estupefacientes no va a disminuir los focos de violencia como asegura el presidente Santos, al contrario, la aparición de carteles de drogas y grupos disidentes de la guerrilla van a quedar activos, fomentando toda clase de acciones delincuenciales en el país.

@IrreverentesCol