El mensaje del expresidente Pastrana en el sentido de que la coalición del NO se limita al candidato del uribismo, Iván Duque y a la precandidata pastranista Marta Lucía Ramírez es una innecesaria salida en falso, pues borra de tajo la posibilidad de que en ella participe el exprocurador Alejandro Ordóñez quien desde hace varios meses ha hecho una tarea encomiable de liderazgo de un sector conservador que se opone al gobierno de Juan Manuel Santos.

Ordóñez es el vocero natural de un nicho que resulta esencial para la victoria de la coalición del NO en las elecciones del año entrante, razón por la que debe respetarse su presencia y garantizársele un espacio para que compita, en franca lid, con Iván Duque y Marta Lucía Ramírez.

En política debe propenderse por la sumatoria de esfuerzos y no por la división de los mismos. Los mensajes excluyentes no son buenos, pues ofenden tanto al aspirante como a sus prosélitos. Con ocasión de su inscripción como candidato presidencial, Ordóñez logró el estupendo respaldo de más de 2.2 millones de colombianos que con su firma respaldaron su aspiración.

Ante el mensaje del doctor Pastrana, la reacción del exprocurador era previsible. Aseguró que no se dejará retirar de la coalición y que si aquello llegare a suceder, continuará con su aspiración hasta la primera vuelta.

La idea original era otra: lograr que todos los integrantes de la coalición llegaran unidos con una fórmula determinada a las elecciones de mayo. Dividir los votos, aumenta la posibilidad de impedir que el NO pase a la segunda vuelta.

Ordóñez es una pieza muy importante en la coalición. No se le puede maltratar ni excluir. Su presencia en este proceso político es tan importante como la del pastranismo y, por supuesto, la del uribismo.

@IrreverentesCol

Publicado: diciembre 20 de 2017