Solo en lo que va del año 2019, guerrilleros del Eln y disidentes de las Farc han asesinado a 114 personas en el departamento de Arauca. En la mayoría de los casos para justificar los viles crímenes dejan escritos ofensivos a la memoria de las víctimas.

En medio del ‘charco de sangre’ en que han convertido a la región, yo como exdiputado  de Arauquita, rechazo el silencio de quienes sacan comunicados y pronunciamientos cuando los asesinos son otros. 

Si los 114 vilmente asesinados los hubieran acribillado los paramilitares Arauca estaría en llamas y los comunicados no se harían esperar. Delegaciones enteras se habrían pronunciado, los manifiestos y sindicaciones no estarían en mora, pero como los mata la guerrilla, entonces es ‘normal’ este río de sangre.

Resalto que los  grupos terroristas, como el Eln y las Farc, solo siembran miedo, zozobra y terror entre la población civil.

Es un alto índice de ataques contra la población civil, la guerra es contra los desarmados, se ve que la guerrilla convirtió a Arauca en un matadero indiscriminado de seres humanos. No respetan sexo, credo ni edad. No tienen ni la más mínima consideración por nadie. Matan para amedrentar a los más de 250 mil habitantes de esta hermosa y rica región del país.

Son vidas cegadas cuyos cuerpos son dejados a las orillas de los ríos, las vías principales o en las calles de los pueblos. Es muy lamentable ver que los muertos yacen por todas partes con letreros intimidatorios  y amenazantes.

Lamento que las ONG’s de derechos humanos son ciegos, sordos y mudos porque los asesinados son víctimas de las guerrillas y no de los paramilitares. Exhorto a no quedarnos callados y reclamo a la guerrilla que Arauca no puede seguir siendo el matadero de ustedes, siendo testigo del derramamiento de sangre indiscriminado por parte de los grupos  terroristas.

Ya para finalizar señalo que Arauca debe tener quien la defienda del avasallado imperio criminal  en el que los grupos armados la han convertido.

Juan Carlos Santamaría

Publicado: julio 22 de 2019