Hace algunas semanas, LOS IRREVERENTES, le enviaron un derecho de petición a todos y cada uno de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia preguntándoles si tenían parientes o recomendados suyos ocupando algún cargo en la Fiscalía General de la Nación.

La consulta se elevó cuando se supo que la Corte Suprema estudiaba la posibilidad de elegir al exvicefiscal Jorge Fernando Perdomo como su candidato a la Procuraduría General de la Nación, hecho que en efecto sucedió.

No todos los magistrados han dado respuesta al derecho de petición, como es le caso de la presidenta de dicha corporación, la doctora Margarita Cabello Blanco. Otros contestaron  diciendo que no tienen parientes laborando en la Fiscalía, mientras que el magistrado Aroldo Wilson Quiroz respondió que su hermana Patricia y su esposa Cecilia Rocha están vinculadas con esa entidad.

Así mismo el magistrado Fernando García Restrepo reveló que sus hermanos Francisco Javier y Ángela María laboran para la Fiscalía en Antioquia y el magistrado Gerardo Botero contestó que un pariente en segundo grado de afinidad trabaja en el organismo de investigación.

La sala penal

Ha llamado poderosamente la atención la respuesta que en bloque proveyeron los 9 integrantes de la sala penal de la Corte Suprema, ante la que, precisamente, el doctor Jorge Fernando Perdomo patinó su aspiración a la Procuraduría General de la Nación.

En efecto, los magistrados Gustavo Enrique Malo Fernández, José Francisco Acuña Vizcaya, José Luis Barceló, Fernando Alberto Castro Caballero, Eugenio Fernández Carlier, Luis Antonio Hernández Barbosa, Eyder Patiño Cabrera, Patricia Salazar Cuella y Luis Guillermo Salazar Otero, le hicieron el quite a la pregunta elevada de manera formal por LOS IRREVERENTES alegando que “la información que usted solicita es de carácter privado”.

En su respuesta, dijeron que “el derecho a la intimidad y a la privacidad es una garantía de carácter constitucional, razón por demás para que independientemente de cualquier otra consideración, la información por usted requerida no sea suministrada, máxime si por lo mismo la legitimidad para su solicitud únicamente está radicada en las autoridades…”.

La actitud de los magistrados de la sala penal de la Corte Suprema, aumenta las sospechas que existen respecto de la feria de nombramientos y contratos que Perdomo protagonizó durante los meses que estuvo al frente de la Fiscalía General de la Nación y de la que se beneficiaron muchos magistrados de distintos tribunales.

Resulta bastante intrigante la actitud de los magistrados que más promovieron la candidatura del doctor Perdomo. ¿Por qué los magistrados de otras salas respondieron el derecho de petición sin prevención alguna y los miembros de la sala penal le pusieron tanto misterio? ¿Qué quieren ocultar los togados de la sala penal?

@IrreverentesCol