Análisis de Camilo Rubiano.

En días pasados, el presidente invitó a Palacio a los empresarios más importantes del país. La idea de Santos era que sus convidados presionarán a los medios para que llenarán de optimismo a los colombianos, escondiéndoles la preocupante realidad económica del país.

Como esa primera estrategia fue fallida, debido a que los empresarios no estuvieron dispuestos a ser cómplices de semejante irresponsabilidad por parte del primer mandatario, el gobierno, en cabeza del ministro Cárdenas decidió realizar una presentación en la que demostrarían como la economía del país se encuentra en el mejor momento.

Ante eso, no queda sino responderle respetuosamente y decirle al ministro que está un poco desubicado.

Lo primero qué hay que decir, es que Colombia cerró el año 2016 con el peor crecimiento desde el 2009, un penoso 2% cifra lejana a la proyectada por el gobierno nacional. Contrario a lo señalado por Cárdenas, la reforma tributaria no ha beneficiado a los empresarios; la carga tributaria sigue siendo una de las más altas de la región, según el Doing Business, Colombia ocupa el puesto 108 en paying taxes.

Segundo, el desempleo en el país sigue disparado. El último reporte del DANE muestra que en febrero la tasa de desempleo fue del 10.5% y registra que en las capitales del país  se ubicó en un 11%, hecho que aleja la posibilidad de volver a las cifras de un dígito, contrario a lo que dice el ministro Cárdenas .

Tercero. El ministro  miente o está mal informado, en este espacio analizamos el ultimo resultado sobre la pobreza del país y contrario a lo dicho por la persona que dirige las políticas económicas de Colombia, la pobreza aumentó un punto porcentual, ubicándose en el 28% y la pobreza extrema paso de 7.9% a 8.5%.

Cuarto, cabe recordarle al ministro que la inversión extranjera directa él año pasado cayó cerca de un 30%. En el sector minero cayó un 66% y en el sector petrolero disminuyó un 30%. Sumado a esto, las críticas y temores de las calificadores de riesgo no ayudan a que el país brinde esa seguridad que necesitan los inversionistas para llegar.

Quinto. El gobierno señala que ha reducido sus gastos en funcionamiento e inversión, lo que no dice el ministro es que la deuda externa sigue incrementándose y ya está cercana al 50% del PIB, pasando de $55.000 millones de dólares a más de $116.000 millones en lo corrido de esta administración.

Sexto. El Índice de Confianza del Consumidor continua en el terreno negativo. El mes de enero cerró en un -30.2%, según Fedesarrollo estos indicadores tan negativos no se habían visto en los casi 16 años que llevan haciendo estas encuestas.

Séptimo. El comercio sigue frenado; según Fenalco, el primer trimestre fue malo, el 25% de sus afiliados reportó un descenso en sus ventas. Este golpe es causado por el incremento del IVA, que no solo está afectando las ventas, si no que también esta impulsando a que la inflación se mantenga al alza.

Octavo. En el sector agropecuario el único cultivo que esta disparado, es el de la coca. Los demás padecen el abandono del gobierno y eso se ve reflejado en las cifras: un 0.5% creció el año pasado, la producción pecuaria cerró en un 0.9% y la silvicultura, extracción de madera y pesca se ubicó en un 0.5%.

En conclusión, el Presidente y el ministro Cárdenas deben dejar de mentirles a los colombianos, que dejen de buscar culpables en otros lados, como lo hicieron con los medios de comunicación que transmiten la verdad. Aquí, la responsabilidad de la grave situación que atraviesa el país, recae única y exclusivamente en las cabezas de ellos y de nadie más.

Por favor, no mientan más. ¡El país no repunta!

@camilorubianobe

Publicado: abril 17 de 2017