La refinería de Barrancabermeja en Santander, es el activo más importante de Ecopetrol; sin embargo, los rumores de una chatarrización como decisión política de sus directivas, tiene hoy unidos a los gremios y la clase política con la población, quienes se han juntado para reclamar del gobierno nacional, la ejecución del plan de modernización de la planta en la que se refinan 250.000 barriles diarios de combustible.

Desde hace cinco años, se diseñó el programa de modernización de la refinería de Barrancabermeja, que tiene un área de 300 hectáreas y a donde llegan diariamente cerca de 600 mil barriles de crudo que se convierten en gasolina y otros combustibles industriales, así como varios productos residuales algunos de los cuales son utilizados como materias primas de otras industrias, como el caso del gas sobrante que la empresa de fertilizantes de propiedad del departamento de Santander, Ferticol, utiliza para la producción de urea, abonos nitrogenados y otros insumos destinados a los suelos agrícolas y los cultivos.

La propuesta de modernización y la realización del programa expuesto con seriedad por el gobierno nacional, generó una gran expectativa que indujo a muchos inversionistas a trasladar capitales al puerto petrolero con el fin de establecer proyectos inmobiliarios, hoteleros, parques industriales y el desplazamiento de mano de obra futura, que hoy se convierte en una pesadilla por la inseguridad que tienen frente a lo que en común se ha denominado la “chatarrización” de la refinería tras el descalabro de Reficar.

El actual presidente de Ecopetrol Juan Carlos Echeverri Garzón, está siendo cuestionado por la Unión Sindical Obrera (USO) principal organización de trabajadores de base, por el alcalde municipal Darío Echeverri y por los gremios de la producción local, quienes afirman que el directivo los ha engañado y que se viene negando a implementar el plan de inversiones que contempla la inyección de 4.000 millones de dólares. Cierto o no, esta vez están unidos sectores que antes mantenían antagonismos, para reclamar la implementación del programa de modernización como solución a la grave crisis social y económica, que cada día crece en Barrancabermeja ante la disminución de la capacidad de la refinería por la creciente obsolescencia de la planta de producción.

La alerta de la posible chatarrización de la refinería, reflejada en la no operatividad del plan de actualización técnica y el anuncio de un cese de operación de la planta al año 2020, prendió las alarmas no sólo en la ciudad que padece la crisis más fuerte de los últimos 15 años, sino de todo el departamento, en el que los habitantes se están organizado a través de un comité cívico, para impulsar movilizaciones y jornadas de protesta que incluye la convocatoria a paros cívicos. Por ahora la consigna es evitar la chatarrización de la refinería. Que el gobierno nacional responda.

@AlirioMoreno

Publicado: mayo 16 2017