Desde Oriente vinieron estos tres viajeros a entregarle a Jesús de Nazaret elocuentes presentes que hoy necesitamos: oro, incienso y mirra. Utilizando esta leyenda de 2000 años, y confiando que no sea tarde, les envié en la fecha un recordatorio a los Reyes de Oriente para que la estrella de la esperanza guie a Colombia, de alto riesgo de convertirse en nación fallida, hacia los principios colectivos que lo impidan.

Baltasar trajo el oro y le pediría en ese metal un código de comportamiento ético para nuestros funcionarios. Que no mezclen los negocios particulares con la política. Hagan como norma de vida la frase de Su Santidad, “Soñemos Juntos”:  aconseja el Santo Padre que la persona que le gusta el dinero, la ostentación y este ruinoso metal le anestesia sus principios es mejor que se dedique a los negocios. Que busquen suerte en empresas particulares y la política hay que dejarla para quienes tengan genuinas labores misionales de servicio público. El liderazgo requiere moral, resistente a la corrosión, como el oro. La honestidad es la piedra preciosa del liderazgo colectivo. La corrupción es nuestra pandemia y hoy el estado, necesita solo un mandamiento: ¡no robarás!

Mirra, producto de alta potencia medicinal y con propiedades antisépticas. En la industria cosmética es conocido como antienvejecimiento. Es la fragancia que trajo Melchor. Es el aroma del comportamiento. La coherencia, articulación entre lo que se dice y lo que se hace. ¿Es muy difícil pensar que gobernadores y alcaldes hagan públicas sus declaraciones de renta? Es infantil, como la carta a los Reyes Magos, dirán mucho. Pretender que los precandidatos presidenciales le muestren al país su patrimonio, ¿es una utopía? No. Es conocer sus capitales y saber que el cargo no será el trampolín de los bienes. Ajeno a que utilicen testaferratos, es mostrar una hoja de vida que resista análisis y se pueda ver gestión con lentes de transparencia. En medicina, no es posible un acertado diagnóstico si no se conocen los antecedentes. Con gestos como estos se edifica patria, se rocía de pureza sus costumbres. Las propiedades dermatológicas de la mirra se la aplicarían a las personas que aspiran a ingresar al servicio del estado. Que deje expuesto, como desguantamiento, el decoro del actuar y la certeza que los mejores son los que están en el servicio público. El perfume de la meritocracia y el autorretrato moral ¡La pedagogía del ejemplo nunca será reemplazada!

Gaspar el rey del incienso. Cuando se quema esta resina vegetal produce una neblina aromática utilizado para diversas patologías y hacia parte de especiales rituales religiosos. Puede esconder o disimular muchas realidades. Este país necesita que se le hable con la verdad. No queremos campañas de hacedores de humo o discursos veintejulieros. No más fantasía, alucinaciones o promesas oportunistas. La pobreza no se alivia con palabras y el hambre necesita calorías. Queremos una campaña seria, beligerante en propuestas y con soluciones concretas. No son los tiempos de la “casa en el aire”.

Una campaña que muestre el discernimiento y la capacidad analítica de nuestra democracia. Que la decisión de elegir no tenga presiones indebidas. Llorará Baltasar cuando se entere de los costos de las curules. Por Dios, en ciertos departamentos se marca entre 4 y 5 millones de dólares ser senador. Ya no se negocian conciencias individuales, se compran lideres de barrio y la tarifa son millones de pesos. Decepcionante: todos tienen precio y gana el mejor postor. Es el incensio a la avidez. Inaceptable que se califique la época preelectoral en Colombia como la temporada de cosecha…la de los. votos, Un paciente de 90 años me enseñó en estos días esta frase: ”no hay peor cosa que la abundancia”. Estos son los tiempos de la abundancia para comprar los principios de los colombianos, es la explotación de los contratos y de los recursos públicos en vía de desmantelamiento. Por antonomasia, cosecha implica siembra previa, ¿qué semilla enterraron estos mercaderes?

Caras nuevas y sin antecedentes en los aspirantes a corporaciones públicas. Una tentativa renovadora de liderazgo y quizás de proyectos trascendentes. Por los Reyes Magos: no se matriculen es la escuela de la compra de votos. Vendan ideas, no negocien conciencias, esto enferma la democracia y se aprovecha la necesidad de los más desprotegidos. Por cierto, señores electores: cómo les piden cumplir lo prometido si ustedes ese día mercadearon el control social. Expertos dicen que la generación “millennials” además de ser peritos en redes tiene altos valores éticos y compromiso social. De ustedes espero el razonamiento de las propuestas y no calificar de fascistas a quienes opinan diferente: la historia de este país y sus desgracias no empezaron con Uribe…un poco de espejo retrovisor aclara el juicio. El sufragio es un derecho fundamental y esta generación, que desde las aulas fue a las calles a protestar, debe enterrar el merengue del mejengue de la compra de votos que intoxica nuestra democracia. La transversalidad de la protesta social y el derecho al voto limpio hay que demostrarlo: es la salvaguarda hibrida de la libertad. ¡Manténganse rebeldes: no se dejen manipular y sobre todo no caigan en la trampa del odio y de la narrativa de lucha de clases!

Diptongo: ¿cuándo será el día que don Dinero no sea el gran elector? Señores Reyes Magos: ¿podemos pedir elecciones transparentes?

@Rembertoburgose

Publicado: enero 13 de 2022