Sin palabras quedo ante la visita del Papa Francisco a Colombia. Como se mencionó en la columna de opinión anterior, que no es más que la opinión de un laico renovado en su fe católica, se comentó que ojalá la venida del Papa Francisco sirva para encontrar la verdad, no las mentiras inmersas en el proceso de paz con las Farc y el ELN.

Así, fue. El Papa  Francisco, con mayúscula porque se la merece, vino a Colombia a traer una seguidilla de mensajes. Suele confundirse el mensaje con el mensajero. Eso, es lo que sucede con los no creyentes, ateos, cristianos, protestantes y demás. Confunden el mensaje de Dios con el mensajero. Con el Papa Francisco, también. Por eso, se han producido las divisiones en el mundo católico.

Pero, al ver a la romería de gentes con fervor católico, me pregunto si Colombia es un país laico o si a raíz de su visita todos quienes defendemos los valores cristianos saldremos de nuestras cuevas, cómodos sofás, para defender sin temor los valores cristianos de la vida, el individuo, el ser no nacido, la libertad y el orden. ¿Si vieron la cara de JMS cuando le mencionó Libertad y Orden?

Impresionante ver un pueblo colombiano, católico, creyente, fervoroso, que salió de la cueva para recibir al Vicario de Dios sobre la tierra. Lo acontecido en Bogotá con los jóvenes, más de 25.000 que llenaron la Plaza de Bolívar. Ni las Farc tuvieron 500 personas en su gran evento y eso. A ellos les dijo que no fueran unos jóvenes de sofá, que no tuvieran miedo, recogiendo la famosa frase de Juan Pablo II, que no se dejaran robar la esperanza y la alegría, esperanza y alegría que nos robó el gobierno de JMS.

Regañó a sus obispos a quienes les dijo que los padres de las Iglesias en la periferia necesitan de sus padres, como diciéndoles: señores salgan de su comodidad para trabajar la periferia acompañando a sus párrocos.

Hablando de JMS, también le envió su mensaje en el Palacio de Nariño donde le dijo que para que exista perdón debe presentarse tres condiciones: verdad, justicia y reparación a las víctimas.

Eso, es lo que demandamos los colombianos frente al proceso de paz con las Farc y el ELN. No es más que eso. Que las víctimas sean el eje central del proceso a las cuales estos grupos armados les pidan perdón por el dolor causado durante su accionar violento.

Los relatos de las víctimas en Villavicencio lo conmovieron. Demandó la insensibilidad de quienes les han causado dolor, Farc y ELN.

En medio de la alegría que nos inunda por cuenta de la visita del Papa Francisco, aparece un twit del señor Timochenko diciendo que ellos están dispuestos a perdonar a los colombianos que los han ofendido. ¡Ah, desfachatez! ¡Ah, desvergüenza!, la de este señor.

Ahora, le salimos a deber. Es al contrario, señor Timochenko.

Son ustedes quienes deben pedir perdón a los colombianos por el dolor causado a las víctimas durante su violento accionar. Esa, es la insensibilidad que menciona el Papa Francisco frente a las víctimas.

¿Cómo puede existir reconciliación si los victimarios, Farc y ELN, no quieren reconocer sus pecados cometidos hasta hoy?

¿Dónde está el perdón del ELN por las víctimas de Machuca? ¿De las Farc a las víctimas del Club el Nogal?

Más de 1.600.000 personas en el Parque Simón Bolívar hablan del fervor católico y cristiano.

En Medellín, a los feligreses, a los jóvenes que desean ingresar a la Iglesia Católica les dice de una manera sencilla que la oración matutina es tan sabrosa y confortante como una buena arepa paisa al desayuno. ¡Ah!.

En Cartagena estuvo en la prefería, en las zonas deprimidas de la ciudad donde contrasta la riqueza de Boca Grande con la pobreza de los demás barrios.

No deja de ser significativo que a tan solo una semana del Congreso de las Farc en el centro de convenciones Jiménez de Quesada donde se practicaron ritos de brujería y santería cubana, una semana después la llegada del Papa Francisco a Colombia llenara de esperanza y alegría que pretende ser oprimido por la hostia y el martillo.

Debemos estar alertas sobre las tinieblas que se ciernen sobre Colombia, léase marxismo cultural, Farc y Eln.

Colombia no se merece la suerte de Venezuela. ¿Sobre Colombia vienen las tinieblas de las Farc y el ELN?

Mención especial merece el Vicepresidente General Naranjo quien tuvo a su cargo la organización de la visita del Papa Francisco.

Puntilla: No se dejen robar la esperanza. Acto seguido al plebiscito por la paz de JMS donde ganó el NO, JMS nos robó la esperanza…

@RaGomezMar

Publicado: septiembre 12 de 2017