El viernes se viralizó por redes sociales los videos que evidenciaron la reacción colectiva de los ciudadanos de Armenia contra el terrorista y criminal “Timochenko” cuando se paseaba como celebridad por una de las principales calles de Armenia. Para dimensionar el nivel de tensión y exaltación que se vivió en ese momento solo se necesita ver los videos con detenimiento. Los ciudadanos obligaron al esquema de seguridad de Timochenko a refugiarlo en las instalaciones de la Lotería del Quindío, lugar de donde también fue obligado a salir.

Los hechos sucedidos en Armenia son consecuencia del acuerdo de paz mal hecho en La Habana, de la impunidad otorgada por parte del Gobierno Nacional a todos los integrantes de las Farc y en gran parte por el asalto democrático, institucional y electoral a los resultados del plebiscito del 2 de octubre. El Presidente Juan Manuel Santos y su grupo asesor de paz entre los que se encuentra el candidato presidencial Humberto de La Calle pretendieron formatear mediáticamente la memoria de los colombianos que guardan en su ADN las barbaries, crímenes y acciones terroristas cometidos por las Farc en toda la geografía.

No existe una familia en Colombia que no hubiera sido víctima de las Farc en su accionar violento y criminal, generador de dolor, desolación y odio. Pretender que con la firma de un documento entre las partes se cicatrice décadas de criminalidad e impunidad, y que se reciba con aplausos al candidato presidencial Timochenko es un despropósito sin antecedentes en nuestra sociedad. La indignación, rabia y odio que sienten millones de ciudadanos contra los hechos cometidos por las Farc no se acaban con discursos o epístolas de reconciliación, por el contrario, esas afrentas agudizan y profundizan la indignación ciudadana, motor de hechos como los ocurridos en el Quindío.

Las Farc y las barras bravas de la impunidad deberán entender con prontitud que el acuerdo y posterior desarrollo e implementación del acuerdo no gozará del apoyo popular mientras no se conozca acciones que se ajusten a los verdaderos principios de la Justicia Transicional que involucra: verdad, justicia y reparación. La candidatura de Timochenko, las curules otorgadas a dedo en el Congreso de la República sin haberse sometido a la Justicia son afrenta al alma de la nación, son alimento generador de otro estadio de violencia que debemos evitar.

Soy de la escuela que se debe aplicar sanción social a todos los integrantes de las Farc en todos los escenarios posibles, sanción individual y colectiva de los ciudadanos de forma espontánea donde se señale y recuerde de forma pedagógica y verbal los crímenes cometidos por este grupo de forajidos que ahora pretende dictar normas de comportamiento moral, político y democrático. Recordémosle en todo momento y lugar hasta que no se sometan a la Justicia, a la Justicia ordinaria transicional, que son asesinos y terroristas, no nos callemos, reaccionemos…

@LaureanoTirado

Publicado: febrero 5 de 2018