La impunidad, por encima de la corrupción, es el peor flagelo que aqueja a la sociedad colombiana. Sectores de la extrema izquierda, gozan de una absoluta inmunidad frente a la acción de la justicia. 

Por temor o por complicidad, algunos funcionarios de la rama judicial, permiten que los delitos cometidos por dirigentes de izquierda, no sean ni investigados ni sancionados. 

A finales de noviembre de 2018, la senadora Paloma Valencia, reveló en la plenaria del Senado un video en el que Petro aparece, cual delincuente, empacando gruesos fajos de billetes en una bolsa de papel, no sin antes contemplar con morbo el dinero que le entregó su compinche, Juan Carlos Montes. 

  • Sobre este caso de corrupción, lo invitamos a leer El Petrovideo

Desde que estalló el escándalo, se ha puesto en marcha una lamentable campaña de desprestigio contra la valiente senadora Valencia y, paralelamente, una carrera por dormir caso, con el firme propósito de evitar que Petro dé las explicaciones pertinentes. 

Llama poderosamente la atención que Montes haya desaparecido del mapa. 

Han pasado 14 meses desde que Colombia conoció el video en cuestión y no se sabe a ciencia cierta dónde se encuentra ese sujeto. Su testimonio es definitivo, pues él es quien puede confirmar el origen de aquel dinero. Si la operación fue transparente, ¿por qué hizo la grabación del momento en que hacía entrega de los fajos? La explicación de Petro, en el sentido de Montes tiene el hobby de grabar sus reuniones, es un atentado contra la inteligencia. 

No se sabe si ese sujeto, de oscuro proceder, continúa con vida. Urge que las autoridades le aclaren al país, dónde se encuentra escondido y expliquen por qué no ha sido requerido para efectos de conocer su versión de los hechos. 

Se ha denunciado que la plata que aparece en aquel video, provino del narcotráfico. Una sindicación gravísima y existen testigos que lo confirman. Alarma que la corte suprema, que es el juez natural de Petro por su condición de senador de la República, no haya movido un dedo respecto de esa investigación y, en cambio, haya volteado la mirada. ¿El jefe de la denominada Colombia Humana, tiene licencia para delinquir? 

A falta de justicia, buena es la presión social. Así como desde la izquierda y el antiuribismo mediático se ejercieron acciones indebidas para que la corte suprema -sin indicios ni pruebas- llamara a indagatoria al presidente Uribe, debe pedírsele respetuosamente a los magistrados que no permitan que el elocuente video de Petro recibiendo dinero de la mafia, continúe sin ser debidamente investigado. 

@IrreverentesCol

Publicado: enero 22 de 2020