Si bien la Ley 1448 de 2011, establece que para sus efectos se consideran víctimas, “aquellas personas que individual o colectivamente hayan sufrido un daño por hechos ocurridos a partir del 1º de enero de 1985, como consecuencia de infracciones al Derecho Internacional Humanitario o de violaciones graves y manifiestas a las normas internacionales de Derechos Humanos, ocurridas con ocasión del conflicto armado interno”, también dejó definido que las personas “que hayan sido víctimas por hechos ocurridos antes del 1° de enero de 1985 tienen derecho a la verdad, medidas de reparación simbólica y a las garantías de no repetición (…) como parte del conglomerado social y sin necesidad de que sean individualizadas.”

En los términos de la ley, personas como Gloria Gaitán Jaramillo – la hija del caudillo liberal Jorge Eliecer Gaitán cuyo asesinato desencadeno “El Bogotazo” el 9 de abril de 1948-, no podrían ser incluidas de forma individual en el registro de víctimas del conflicto; sin embargo, bajo argumentos de hechos acontecidos en 2002 cuando se desempeñaba como Directora General del Instituto Colombiano de Participación “Jorge Eliécer Gaitán”  COLPARTICIPAR, argumentó documentalmente, haber sido amenazada por paramilitares, que en su decir, la condujeron a renunciar a dicho cargo ante el Presidente de la República Andrés Pastrana Arango, pero que pasados los días con que contaba el gobierno para decidirle no lo hizo y que en cambio, una vez se posesionó el Presidente Álvaro Uribe Vélez, éste sí le aceptó la renuncia, o que en el mejor sentido literal, la destituyó del cargo ilegal y arbitrariamente.

Para tener certeza de las circunstancias basta repasar la decisión del Tribunal Administrativo de Cundinamarca -Sección Segunda Subsección C- y leer la Sentencia del 21 de mayo de 2004 de la Magistrada Amparo Oviedo Pinto, Expediente No.  02-11823, Actora: Gloria Gaitán Jaramillo, Demandado: NACIÓN – MINISTERIO DE EDUCACIÓN NACIONAL, Controversia: Aceptación renuncia; para llegar a concluir que Doña Gloria, nos quiere enredar en un “berenjenal” como valor agregado, aprovechándose de la polarización política en que nos han metido a todos los colombianos.

Efectivamente, la Ministra de Educación Nacional del momento, Cecilia Vélez White, profirió el Decreto 1852 de agosto 13 de 2002, por medio del cual le aceptó la renuncia a la señora Gaitán Jaramillo, probablemente de forma extemporánea; sin embargo, mediante Decreto No 2296 del 11 de octubre de 2002,  la misma Ministra de Educación, reparó la eventual falla, y renombró a Gloria Gaitán en el cargo  de Directora General de COLPARTICIPAR, el cual, según argumentos planteados en la contestación de la demanda, la señora Gloria Gaitán, “rechazó, no  se quiso notificar  de él manifestando su falta de interés por dicho cargo.” Tal como lo expuso el Ministerio, era notorio el interés de “formar una litis innecesaria en contra del Estado, ya que la doctora Gaitán bien pudo tomar posesión del mismo cargo, desde el momento en que se le dio a conocer tal decisión, demostrando así su desinterés por prestar sus servicios”. Gloria Gaitán, no quiso volver a tomar posesión del gargo.

Doña Gloria no le ha contado al país, que fin tuvieron las investigaciones disciplinarias, fiscales y penales que en abril de 2003 el diario El Tiempo exponía ante la opinión pública, a través de la redactora de ese medio de comunicación Nubia Camacho Bustos (Ver Cargos contra Gloria Gaitán).

En esa ocasión se hablaba de múltiples denuncias, desde el desmantelamiento de la Casa-Museo Jorge Eliecer Gaitán, pasando por la suscripción irregular de millonarios contratos, hasta la desaparición de importantes documentos de la entidad estatal. Que se reabra el debate.

@AlirioMoreno

Publicado: abril 11 de 2017