Ayer en Montería, durante la cumbre de alcaldes y gobernadores para evaluar la situación de seguridad el país el gobierno nacional, a través del Ministro del Interior,  hizo un anuncio que muchos estábamos esperando. Se presentará un proyecto de ley que aumente las penas en casos de asesinato a los miembros de la fuerza pública, así mismo se debe castigar con mayor severidad cualquier tipo de ataques hacia nuestros uniformados.

Este anuncio no puede llegar en un mejor momento, durante los últimos meses hemos visto con dolor como crece la violencia contra nuestros uniformados, basta con recordar la emboscada a 2 patrulleros de la policía hace 2 semanas en el norte del Cauca, o el atentado que dejó heridos a más de 6 soldados al inicio de esta semana en Inírida, o la reciente aparición de los cuerpos de los soldados que habían sido secuestrados en Dagua.  Podríamos seguir enumerando casos en Norte de Santander, Caquetá, Cauca, Nariño, Bogotá, o recordar el secuestro y tortura que vivieron varios miembros del ESMAD en la ciudad de Palmira durante las jornadas del paro, lo cierto es que debemos actuar con urgencia para proteger a nuestra fuera pública.

Se estima que en lo corrido del año han asesinado a más de 110 uniformados, 64 policías y 46 militares, cifras que recuerdan los días de horror que vivió nuestro país a manos del narcotráfico y el terrorismo que azuzaba planes pistola a lo largo y ancho del país. A estos números tenebrosos se suman centenares de heridos que han expuesto su integridad para proteger a la ciudadanía.

Cada uno de estos uniformados que perdieron la vida ante la criminalidad, eran hombres y mujeres con sueños y familias, con carreras por delante, pero sobre todo héroes que defendían la democracia de nuestro país. Y es qué recordemos que un atentado contra los uniformados es también un ataque a la institucionalidad colombiana, contra el Estado y contra un país. Y es por eso que sacar adelante este proyecto de ley debe convertirse en una prioridad para el Congreso de la República, donde seguramente enfrentaremos un arduo debate con aquellos sectores que han manifestado su desprecio por la policía y las fuerzas militares, quienes seguramente buscarán seguir defendiendo al victimario. Con respeto solicitaré al gobierno que este proyecto de ley se presente con mensaje de urgencia y así garantizar que su trámite sea prioritario.

El aumento de penas es un paso importante, pero esta discusión debe ir acompañada de un debate profundo sobre la guerra asimétrica que enfrentan nuestras fuerzas militares y de policía, sobre la necesidad de dar garantías para su defensa y sobre el déficit de personal que hoy enfrenta la policía nacional, y que aumenta el riesgo en las operaciones que enfrentan estos héroes.

Parémosle-Bolas a esta iniciativa y unámonos para proteger nuestras fuerzas armadas, nuestra institucionalidad y nuestro Estado.

Prorroga: Aprovecho esta reflexión para felicitar al Presidente de la República, al Ministro de Defensa y a las fuerzas armadas por la captura de alias Otoniel. Sin duda este es un golpe contundente contra la criminalidad y el terrorismo.

@gabrieljvelasco

Publicado: octubre 25 de 2021