Si el Consejo de Estado fuera una prostituta fina, seguramente hubiera cobrado un poco más de 125 millones de pesos por vender la solidez de una institución que debe ser faro y cimiento de la democracia dentro de nuestra Nación.

Pero allí ya no hay nada de fino, decente o correcto. Vimos atónitos todos, cómo una mujer, ayudó para abrir la puerta a una patria a la deriva. Una Patria sin doliente, un lugar donde muchos celebran que hoy, la justicia sea sorda, ciega y canalla con lo establecido dentro de nuestra carta Constitucional.

¿Hoy celebran qué? ¿Que se fue para la fosa la justicia, que es sobornable?

Hoy sufrimos unos, mañana también serán ustedes. La injusticia no reconoce ideologías políticas, no diferencia entre actos buenos o malos, la injusticia nos ataca a todos pero hoy hay quienes felicitan a la magistrada, quienes aplauden a un presidente cínico que se despierta todos los días para enterrar este Estado junto con los más de 700 secuestrados que ya debieron asesinar, quizás por orden del Presidente o de Las Farc, o los dos… son lo mismo.

Ojalá quede anulado el plebiscito, si antes obtuvimos una “mínima diferencia” estoy segura que de repetirse, la diferencia será de más de un millón de votos, pero este presidente no permitirá que se lleve a cabo. Santos considera que de humillaciones ya tuvo suficiente y que pagó muy bien por desquitarse.

Afortunadamente hay gente que entiende la gran importancia de lo que significa la ley, así esta no se incline a su favor. Hay personas hoy en día, que respetan los resultados y a pesar de apoyar ideológicamente el discurso de paz, reprochan la baja naturaleza del hombre que corrompe un resultado, que arma una cortina diciendo que el NO, ganó con engaños, con derroche de dineros. Hay hombres aún decentes que reconocen los sobornos que le realizaron a casi todos los congresistas, hay hombres que son capaces de ver que nos empujan al abismo del vecino país. Hay hombres que leyeron alguna vez la frase celebre de Desmond Tutu: Si callas ante situaciones de injusticia, es porque has elegido el lado del agresor. Y el agresor, no es Santos, el se va, con su dinero y sus honores comprados, a dar cátedra por el mundo entero, pero nosotros nos quedamos con esa estela densa que no nos permitirá sembrar en tierra firme.

Colombia despierta, despierta ya por favor.

@leszlikalli