El presupuesto general de la nación vigencia 2021 por 314 billones monto general, esta desagregado por 295.3 billones que se financian con recursos propios y 18.7 billones provenientes de los recursos de entidades descentralizadas. De los cuales; el aumento en monto total es del 19.2% con respecto a 2020, inversión con 51.3 billones aumenta en 16.9% y el servicio a la deuda por 75.9 billones incrementa en el 21.6%. No obstante, hay que aclarar que, descomponiendo la deuda, el 54.4% corresponde a deuda principal y el 45% a pago de intereses. Del total de deuda, 39.7 billones corresponde a crédito interno y 24.4 billones a crédito externo, con lo cual se observa un endeudamiento a partir de TES de tipo interno rebajando sustancialmente los costos de intereses por deuda externa.  

Ahora bien, el presupuesto tuvo que ajustarse a una difícil situación del ciclo económico, esta vez pensando en 2 vías de retorno a la normalidad, por un lado, enfrenta un nivel de déficit del 8.2%/PIB, asumiendo una dura presión sobre el incremento de la deuda y, en segundo lugar, se enfrenta al plan de recuperación económica, arrancando con 4.7 billones de inversión directa que se va a vivienda, infraestructura y trabajo. El componente de gasto es especial, pues para la vigencia de 2021 tuvo que asumir una posición de flexibilización fiscal para atender los efectos de la pandemia y la contracción del PIB trimestral del 15.7% la mas alta en décadas.

Tenemos que reconocer que un presupuesto en estas circunstancias por las que pasa el país no es una tarea fácil que tenga que ver con ajustar la contabilidad, tiene por supuesto que encontrar equilibrio en el Marco Fiscal de Mediano Plazo y el Marco de Gasto de Mediano plazo, con alta probabilidad la población espera que se le diga cuento hay y cuanto queda después del ejercicio contable pero ciertamente los supuestos de la programación presupuestal deben cumplirse. El monto no solo depende del aforo por ingresos, sino de la extensión de los ingresos en el tiempo. Para eso se revisó la meta de déficit fiscal.

Dado lo anterior, el peso de los sectores por asignación de monto e inversión en este presupuesto se define así:

Por monto, los sectores que mas participación tienen son: educación con 46.7 billones, salud, 35.8 billones, trabajo 27 billones, prosperidad social 15 billones, defensa 26.8 billones y transporte 11.6 billones. Por inversión el peso de los principales sectores corresponde a:  prosperidad social con 13.36 billones, transporte 9.63 billones, educación 3.95 billones, vivienda 2.31 billones, TIC´s 1.45 billones.

Equilibrar un presupuesto como este atendiendo al compromiso de la recuperación económica, supone un difícil ejercicio en materia de estabilidad macro, y es que cumplir con los programas que están contenidos en el PND por 48 billones, sumado a los 4.7 billones para recuperación, mas los 13 billones en prosperidad social, debe dejarnos en claro que el Gobierno nacional esta haciendo un esfuerzo monumental para honrar los compromisos hacia le desarrollo del país. Habrá quienes critican el monto por las mismas variables que recogen, que son el gasto de funcionamiento, el servicio a la deuda y la inversión, pero les aclaro que no se pueden contabilizar peras con manzanas, para eso está la programación presupuestal y el plan operativo anual de inversiones, previendo que la oposición va a repetir su dosis de inconformidad con el gasto.

No obstante, de lo anterior, celebro que este gobierno presente un presupuesto equilibrado que, a pesar del incremento sustancial del déficit y la deuda, mantiene los compromisos, subrayando los sectores educación, salud y trabajo que tienen la mayor participación y prosperidad social que esta vez, esta pensado hacia un incremento del gasto social equivalente al 86.6% del monto total.

Sobrarán las críticas sobre el presupuesto y lloverán argumentos a favor y en contra, pero lo que no se debe dejar pasar es que, a pesar de las circunstancias actuales de la economía nacional, el gobierno presenta una distribución de los recursos que encaja en los compromisos adquiridos, si tan solo nunca se hubiera presentado esta pandemia y los sucesos que ha desarrollado, el alcance de los beneficios del crecimiento económico que tenia previsto el marco fiscal hubiera sido un resultado tan favorable que no cabría critica alguna.

A pesar de la estrechez del presupuesto en un escenario como este, proyecta la recuperación hacia 2021 que en términos de proporción del producto logrará sacar adelante las expectativas de la economía colombiana. Nos queda el reto de sopesar los efectos del gasto en la recuperación.

Nota, por si preguntan por la reforma tributaria, la respuesta es, todo a su tiempo.

@CIROARAMIREZ

Publicado: agosto 21 de 2020