Preocupante la situación que se desprende de una reunión en la división Córdova del ejercito, donde estaba invitado el comandante de este, el general Alberto “Mono” Mejía. En la cual con inquietud se comenta que en una reunión pasada, entre el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, con sus generales, dentro de los que estaba el general Mejía, se deja entrever como conclusión que la prioridad del presidente Santos no es la de fortalecer el Ejército Nacional sino todo lo contario, la desmontarlo y acabarlo lentamente como cuando uno deja un metal expuesto a la intemperie y la salinidad del mar.

Empieza diciendo el ministro Villegas que al prepuesto general del ejército se le quita 250.000 millones de pesos. Situación a la que el comandante Mejía responde, que como va hacer entonces con los encargos que le ha hecho el presidente de mantener el mismo pie de fuerza. Que como va hacer para la solución de una serie de urgencia como el que la Refinería de Cartagena necesita para su protección una defensa antiaérea. Respondiendo el ministro Villegas, que no hay para defensa antiaérea y que se quede sin ella. Todos sabemos que los medios de producción son objetivos militares de suma importancia y que su protección es definitiva.

Le sigue requiriendo el general Mejía, que se habían comprado dos submarinos alemanes de segunda, a los que hay que instalarles necesariamente unas ametralladoras antiaéreas. Respondió el ministro de Defensa que se quede sin las defensas antiaéreas. Sigue requiriendo el comandante, hay necesidad de repotenciar los “urutus cascabel” que tienen 33 años y respondió que se queden sin repotenciar. Que los aviones Kfir están todos en línea muerta, es decir sin potencia, a lo que respondió el ministro que se queden sin potencia. Entonces le dijo el comandante, que las oficinas del Ministerio de Defensa en el CAN  se están hundiendo y respondió el ministro, que mientras su oficina no se hunda eso se queda así. Entonces cuando se acababa la conversación el comandante Mejía ante 4 generales, le dijo;”entonces cerremos esta vaina y nos vamos”. A lo que el ministro contestó: “usted no puede decir eso general”, a lo que el general contestó: “si lo puedo decir por que el presidente cuando me posesioné nunca me mencionó nada de esto, entonces el presidente me dijo todo lo contario (como pudo creerle) a lo que usted me está diciendo”.

La situación preocupa. Algunos periodistas han anunciando que una de las estrategias del Foro de Sao Pablo es la desintegración de las fuerzas armadas, como parece está sucediendo. El Ejército es la esencia de una nación, es la salvaguarda de la democracia, y su importancia es tal que no requiere de mayores explicaciones. Su papel es vital para garantizar la defensa de la soberanía y el orden constitucional, tan necesarias para la unidad nacional.

@rodrigueztorice

Publicado: enero 12 de 2017