En 2018 presenciamos en Colombia una discusión constructiva y necesaria sobre la forma de hacer política en nuestro país. Esta conversación nacional llevó a una gran conclusión que sacó la misma ciudadanía: NO TODO VALE. Sin embargo hoy en Cali vemos cómo algunos de los recientes promotores de este lema asociado habitualmente a la “independencia política”, predican, pero no aplican.

Específicamente me refiero a Jorge Iván Ospina, candidato a la Alcaldía de Cali y Presidente del Partido Verde, quien ha iniciado una campaña para regresar al CAM basada en el populismo, el oportunismo y los ataques sistemáticos al sector productivo regional.

Pero los interrogantes sobre las actuaciones y formas que ha implementado en la política local el exalcalde, datan de tiempo atrás. Recordemos que para su candidatura en 2007 contó con el apoyo abierto del exsenador Juan Carlos Martínez, condenado por parapolítica y quien después de pagar su condena, fue nuevamente condenado por enriquecimiento ilícito. En su administración dicen que tuvo como cuotas del exsenador a Eliana Salamanca y Diego Cardona. ¿Será esto clientelismo o sana representación política?  ¿Al fin qué? ¿No es que todo no vale en la sana competencia por el poder en democracia? Se los dejo al criterio de cada uno de ustedes.

Este mismo candidato carga en sus hombros una investigación de la Fiscalía por irregularidades en la contratación de obras para la remodelación del Estadio Pascual Guerrero, previo al mundial sub 20 de 2011. Asunto por el cual también está siendo investigado en la Procuraduría, ente que  tiene abiertas 69 investigaciones. Esta, sin duda, no es la mejor carta de presentación para el líder del partido que abanderó recientemente la lucha contra la corrupción. 

El candidato Ospina ha calificado estas investigaciones y acusaciones como una persecución; sin embargo, las quejas en su contra no provienen únicamente de los entes de control. Al interior de su mismo partido le han surgido críticas por cooptarlo. En las pasadas elecciones al Congreso, un joven candidato sin tacha, acusó a Ospina de entregar las listas del partido a la Cámara a Cambio Radical. Así mismo, el hoy candidato a la Gobernación por los verdes, acusó formalmente al candidato Ospina de no tener compromiso real con el candidato presidencial del partido que el exalcalde mismo dirige. Por el contrario, lo acusaron de apoyar con evidente cálculo político, al candidato de la izquierda Gustavo Petro. También cuentan, que al exalcalde se le vio poco en las calles apoyando al aspirante de su partido; sin embargo, en el momento que pudo hacer público su apoyo a Petro, lo hizo con bombos, vallas y platillos. ¿Será que no todo vale?

Tenemos que Pararle-Bolas a esta candidatura. Es claro que el aspirante verde intenta estratégicamente mostrarse como de centro, moderado e independiente, pero esto no se lo cree nadie. ¿O ahora también va a negar su afinidad ideológica, discursiva y personal con la izquierda más radical? Si, esa misma izquierda negacionista y ciega ante la tragedia venezolana y que se tapa los oídos para no escuchar el rugido de un pueblo que clama por su libertad y el fin de la tiranía.

No sólo las actuaciones de Ospina en el pasado nos deben despertar dudas. En la actualidad no hemos visto ninguna posición fuerte del candidato hacia la situación que vive la hermana república de Venezuela. ¿Será capaz de condenar, repudiar y rechazar al régimen opresor y a su dictadura? ¿O tomará el mismo camino de indiferencia y apaciguamiento de su amigo Gustavo Petro? Importante recordar que este último se ha dedicado a alabar públicamente la figura de Ospina, dejando más claro que nunca, que este será el candidato de la Colombia Humana para la Alcaldía de Cali.

Ojo pues.

@gabrieljvelasco

Publicado: febrero 25 de 2019