El cuestionado exdirector del CTI durante la era nefasta de Eduardo Montealegre y Jorge Fernando Perdomo, el exmodelo de música popular y hoy abogado de la mafia, Danny Julián Quintana ha intentado de todas las formas legales e ilegales callar al portal LOS IRREVERENTES.

Abusando de la acción de tutela, el individuo en cuestión, intentó a finales del año pasado obligar a que este portal se inhibiera de seguir indagando por las chuzadas que Quintana le ordenó hacer ilegalmente al encarcelado hacker, Andrés Sepúlveda.

El juez de tutela encontró totalmente improcedente la acción iniciada por Quintana, razón por la que en primera instancia rechazó las pretensiones de ese cuestionado abogado, quien resolvió impugnar el fallo. 

A través de una providencia de 9 páginas, el juez Francisco Arturo Pabón rechazó todos y cada uno de los argumentos planteados por el polémico Quintana, motivo por el que resolvió “confirmar la sentencia proferida por el juzgado octavo penal municipal para adolescentes… el treinta de noviembre de 2018, en la acción de tutela interpuesta por Julián Quintana Torres en contra de Ernesto Yamhure Fonseca”.

Fallo de la tutela con la que Quintana quería silenciar a LOS IRREVERENTES

Contra el fallo emitido el pasado 7 de febrero, no procede recurso alguno. 

Es natural que Quintana, involucrado en graves hechos de corrupción quiera silenciar a uno de los medios de comunicación que con más verticalidad ha denunciado sus actuaciones.

Los criminales siempre se oponen a que el periodismo revele sus fechorías. Aquella constante es la que está enarbolando quien desde el CTI se constituyó en un servil mandadero de Montealegre Y Perdomo. 

Los problemas de Quintana

En vez de estar abusando de la administración de justicia para silenciar a la prensa, Danny Julián Quintana debería preparar su defensa por el proceso penal que se avecina en su contra y que está relacionado con una gigantesca red de corrupción enervada en el seno de la unidad de extinción de extinción de dominio de la fiscalía general de la nación. 

En efecto, la fiscalía adelanta una investigación frente a un cartel de extorsionistas que funciona al interior de la entidad. Por este caso, ya fue capturada una persona muy cercana a Quintana, la funcionaria de la fiscalía general de la nación, Erika Tatiana Rivera y los hermanos Alfredo José y Carlos Raúl Mendoza Fortich, el primero de ellos secretario general de la contraloría del departamento de Córdoba.

De acuerdo con la investigación, esta banda delincuencial extorsionaba a personas involucradas en procesos de extinción de dominio con el fin de “garantizarles” que sus procesos no avanzaran en la fiscalía. En este caso particular, el extorsionado era el corrupto Otto Bula, cuyos bienes están en la mira de la justicia. 

Erika Tatiana Rivera Barrios, abogada con cursos de especialización en derecho penal, llegó a la fiscalía recomendada por Quintana. Según un investigador de ese caso, “ella es una de las personas más cercanas que tiene el exdirector del CTI”.

Erika Tatiana Rivera Barrios, compinche de Quintana en la red de corrupción desmantelada

Todas las miradas apuntan en este momento a Quintana Torres y más temprano que tarde los involucrados en esta red de corrupción, revelarán detalles que pondrán en evidencia la forma como operaba la banda criminal que se dedicaba a extorsionar brutalmente a los ciudadanos involucrados en investigaciones relacionadas con extinción de dominio. 

De acuerdo con una persona que conoce los detalles del proceso, muy pronto habrá nuevas decisiones y, claro, es muy posible que uno de los capturados sea, precisamente, el cuestionado Danny Quintana quien claramente quiere silenciar a la prensa para que no se develen los detalles de su conducta corrupta. 

@IrreverentesCol

Publicado: febrero 11 de 2019