Soy de Popayán y amo mi ciudad, por ende como joven y ciudadano me alegra cuando se alcanzan metas que benefician uno u otro sector, pero también me duele cuando sus necesidades y/o problemáticas –que son muchas- no se ven solucionadas o por lo menos no se vislumbra siquiera la voluntad de darle solución.

Nos encontramos hoy a un año de las elecciones locales y regionales, y muchos ya comenzaron a moverse y sostener reuniones con diversos sectores para afianzar sus posibles candidaturas, cosa que no está mal, por el contrario, esto permite al ciudadano desde ya fichar a ciertos candidatos y hacerles el debido seguimiento para saber si lo convence o no de darle su voto. Pero más allá de los ya conocidos y tradicionales movimientos políticos, creo importante la existencia de la coherencia y responsabilidad tanto del que quiere hacerse elegir como del que elige. Popayán no traga entero, muchos llegan hoy luego de haber estado en cómodas posiciones burocráticas a querer “organizar la casa” cuando nunca antes lo habían hecho. Otros intentan mimetizarse y dan cierto giro a su discurso, ya que poco les interesan sus convicciones –si es que las tienen-, puesto que su único y real interés es el hambre de poder. Otros siguen en una línea de discursos destructivos, creyéndose amos y señores de la moral y la ética, cuando ni siquiera conocen el significado de estas palabras. Y es aquí en donde la ciudad blanca requiere de personas nuevas, jóvenes o no tan jóvenes, pero si alejadas del sesgo y los radicalismos ideológicos, requerimos líderes capaces de anteponer los intereses superiores de la región a los personales.  

El Cauca y Popayán han venido renovando a sus líderes desde los últimos cuatro años, hoy el elector se encuentra más formado e informado, además de hastiado de los mismos de siempre. Por eso la coyuntura está dada para que nuevas figuras surjan, se consoliden y le devuelvan la dignidad a la política y así cerrarle cada vez más la banda a la politiquería. 

Ya se escuchan en las esquinas de nuestro Parque Caldas nombres varios de posibles aspirantes a las corporaciones o alcaldías e incluso gobernación. Lo cierto es que la carrera apenas inició, y hay lugar para realizar un análisis cuidadoso de las hojas de vida de tales candidatos o posibles candidatos, pero no solo la hoja de vida profesional, sino la política –muchos son buenos brincando de un lado a otro-, y a su vez la hoja de vida ética y moral, para no equivocarnos y arrepentirnos luego.

Popayán, lo mereces todo, y nosotros como ciudadanía debemos corresponderte. En lo personal, desde la orilla en que me encuentre siempre estaré a tu servicio.

@AndresSaavedra_

Publicado: noviembre 1 de 2018