El nuevo Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022, conocido como el pacto por Colombia y por la equidad, se presenta como una gran oportunidad para conectar a todas las regiones del país a través del crecimiento económico en condiciones de seguridad, la garantía en el acceso a servicios y oportunidades para todos  y el respeto por los valores fundamentales del Estado Social de Derecho.  Con una inversión cercana a los 1.100 billones de pesos,  el territorio nacional podrá encaminar sus estrategias de gestión a la solución de problemas estructurales que nos impiden crecer en términos reales, como lo son la pobreza y el desempleo.  Enmarcando todo lo anterior en los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Agenda 2030.

Este gran pacto por la equidad abre paso a la activa participación y confluencia de diferentes actores vitales para que todas las políticas tengan el efecto esperado, dentro de los que se encuentran las entidades territoriales, la ciudadanía y el sector privado. Trabajo conjunto cuyo resultado más evidente será, el fortalecimiento de la productividad multifactorial y  de la economía en función del desarrollo (Plan Nacional de Desarrollo-PND, 2019). El presidente Duque ha dicho que se espera un crecimiento del 4,1% en los próximos años y mejoras notables en los objetivos relacionados con la equidad social.  

Hay que mencionar que Bogotá tiene enormes posibilidades derivadas de las inversiones que se tienen programadas y según lo consignado en el documento oficial, al hacer parte de la Región Central, se posiciona como el polo de innovación y el nodo logístico de la integración productiva nacional e internacional. Lo que hace que Bogotá se consolide en el foco nacional de la economía naranja (PND, 2019). El PND 2018-2022 impulsa a que la capital potencie sus capacidades endógenas, haciendo énfasis en la productividad industrial y en el aprovechamiento de la tecnología para ponerla al servicio de la sostenibilidad ambiental.

Así, los principales ejes en los que se hará una inversión más amplia tienen que ver con la conectividad entre los nodos de intercambio y los sistemas de transporte intermodal, la protección de los ecosistemas y recursos hídricos como el Páramo de Sumapaz, la descontaminación del Río Bogotá, el apoyo a la creación de industrias creativas y culturales, el fomento del turismo, la formalización del empleo, la ampliación del Aeropuerto El Dorado, la construcción de corredores estratégicos que nos conecten en menor tiempo con las otras regiones y el apoyo a la producción de industrias de calzado, textiles, plástico, químicos, automotores, entre otras.

@JuanPCamachoS

Publicado: junio 7 de 2019