La primera vez que una persona se baja los pantalones para llamar la atención, además de original y  atrevido, lo califico  creativo e imaginativo. El lenguaje del peristaltismo del colon para incitar al silencio; curioso pero dió resultados. La segunda vez pierde la gracia y esta reiterada actitud expresa algo más que la ocurrencia de alguien que se comporta diferente. De ahí en adelante es un acto vulgar, poco agradable y ausente de las normas elementales de cultura ciudadana. Refleja alteraciones en los mecanismos de control social que manejan el comportamiento y que se ubican en el lóbulo prefrontal.

Esta estructura cerebral señalada, localizada por encima de los ojos, tiene una enorme responsabilidad en las decisiones que el individuo toma. Es responsable de  la capacidad ejecutiva y los criterios que al individuo le permite vivir en comunidad. Planifica su comportamiento, interviene en la toma de decisiones  y es clave en la conducta social. Adecua el comportamiento.

El lóbulo frontal y su área prefrontal  trabajan armónicamente con las demás estructuras de control cerebral y por su importancia la naturaleza le ha otorgado un volumen inmenso, ocupa el 40% del encéfalo. Esta es la estructura a la cual debemos cambiarle el “chip” y rescatarla para que los colombianos podamos luchar contra la corrupción. Aloja la sanción social.

El descubrimiento de su funcionamiento fue como muchas cosas en  medicina, al azar .El 13 de septiembre de 1848, un capataz de construcción de una línea férrea, trabajaba en Cavendish, Vermont. Era este empleado una persona correcta, amable, prudente, sensata y ecuánime. Sus subalternos le tenían alto grado de consideración. Un accidente laboral cambia su vida y también la de las neurociencias cognitivas. Una carga de dinamita estalla; una barra de hierro lo impacta; penetra por el piso de la órbita e ingresa al cráneo por detrás del ojo atravesándolo de abajo hacia arriba. Produce un trauma cerebral frontal y lesiona las estructuras pre frontales.

No se explica cómo sobrevivió y supero los riesgos de hemorragia e infección. Después de semanas (10) de convalecencia volvió al trabajo; pero quien regreso era otra persona. Vulgar, irreverente y agresivo. Con una hipersexualidad inmanejable y conductas inapropiadas: impulsivo y desinhibido. Poco respeto por sus compañeros de trabajo, se hizo intolerable. Finalmente, sus jefes terminaron  despidiéndolo del oficio. Cambió de país, fue empleado de museo y  circo donde era exhibido y mostraba las heridas recibidas. Luego las convulsiones post traumáticas minaron su vida. Falleció a los 38 años de edad.

Este es la historia de Phineas Gage  y como las neurociencias descubrieron por este accidente laboral del empleado de ferrocarril  las funciones de control social y de  personalidad que ejerce el lóbulo prefrontal. Hoy sabemos que no solo son las dolencias de origen traumático las que producen el síndrome prefrontal; hay tumores cerebrales y enfermedades vasculares que lo ocasionan. Igualmente todo un espectro de entidades  que entran en el capítulo de patologías  que al no conocerlas las llamamos degenerativas. 

Cómo les podemos devolver las riendas del control comportamental a estos individuos? Es posible reintegrarles   las funciones ejecutivas (planificar nuestra conducta bajo parámetros adecuados hacia un fin) ?.

Complicada tarea terapéutica y con pocas probabilidades de éxito. Estos individuos  no tienen conciencia de su alteración y no reconocen su  enfermedad. Piensan que su proceder es el adecuado;  las normas y patrones de comportamiento que marcan la conducta social no les pertenecen.

Hace unos días un muchacho colombiano, utilizando la creatividad que nos identifica, ingreso alcohol en unos binoculares en el partido Colombia-Japón. Recibió merecida sanción social y fue despedido de su trabajo. Fue una gambeta que le hizo a su lóbulo prefrontal y para su vida un autogol. Ojala lo supere. Cuando escucho el arrepentimiento de los corruptos que han sufrido la miopía del futuro (recompensa inmediata a expensa de su porvenir) lamento mucho que el dia en que tomaron la decisión del ilícito su lóbulo pre frontal palideció.

Ahora bien, si la travesura del partido de futbol fue sancionada y estamos despertando exigiendo cero impunidad y cárcel para los corruptos ,como se va a comportar nuestro control y sanción  social para quien en un acto vulgar, sin gracia  y reiterado insulta a los colombianos y ofende nuestra democracia.

Dos esquemas de tratamiento caben: sanción disciplinaria o evaluación neuropsicológica con ayuda psicoterapéutica.

@Rembertoburgose

Publicado: julio 27 de 2018