En medio de la miopía que genera el poder, se está perdiendo de vista el juego que se ha orquestado desde La Habana, con el objetivo único de colocar un representante de la ideología marxista-leninista en la Presidencia de la República de Colombia el próximo 7 de agosto de 2018.

Todas las fichas del tablero han sido movidas con precisión, superando cualquier obstáculo o imprevisto dentro del cronograma fijado en Cuba.

La Casa de Nariño en cabeza de Juan Manuel Santos se ha prestado a ese juego; la dirigencia colombiana, que se supone defiende las libertades en nuestro país, ha sido tibia y se ha sabido plegar a la alternativa propuesta por los perdedores del Plebiscito por la Paz, el mismo lunes de la victoria del No, pasando por encima de la voluntad popular. Resultado: La mayoría de magistrados de la JEP, encargados de administrar la guillotina, están posicionados.

Porque en este miserable escenario de egos, la ambición personal siempre ha estado por encima de cualquier otra consideración, incluyendo la preservación de las libertades para la próxima generación. Por lo visto, para la clase política, incluyendo a los comunistas que van ganando las encuestas, Colombia no es un país, sino un negocio.

Entre tanto, las Farc, estrenándose en la faena electoral, celebran los errores de la dirigencia criolla, y continúan su carrera hacia el Poder, demostrando la frialdad de los verdugos.

Timochenko se burla de todos, a través de su cuenta de Twitter y habla “de una campaña de 50 años de desprestigio contra ellos”, como si los collares-bomba, los secuestros, los campos de concentración en la selva, el narco-tráfico, la extorsión, el abuso de menores y la violación permanente de los derechos humanos no sean su responsabilidad.

No obstante el descaro, su trabajo como organización, ha sido riguroso: siendo el brazo armado de una ideología que usa la Democracia para acabar con ella, han formado en universidades europeas de primer nivel, un cuadro de juristas que en estos momentos ostenta -o se prepara para hacerlo-, cargos de importancia en la rama judicial: magistrados, jueces y fiscales, ataviados con la careta de la paz, están esperando la orden para dar el zarpazo final.

Los comunistas, de un tiempo para acá, escriben la historia, imponen el discurso académico, salpican con sus porquerías el alma de los seres humanos, y penetran estratégicamente los lugares que requieren, para llevar a feliz término sus planes.

En la actualidad, los medios de comunicación, la televisión, el cine y variadas expresiones artísticas en todos y cada uno de los rincones de nuestra geografía, cuentan en sus nóminas con personajes afectos al marxismo cultural, esperpento amoral, que ha derramado sus desventuras en todo Occidente desde la década de los 60’s. Evidencias: la dictadura de la ideología de género en colegios e instituciones educativas oficiales, la aprobación del concepto de libre desarrollo de la personalidad, la legalización de la dosis personal y la destrucción de la familia.

El cuadro es dramático, pero aún falta contemplar un detalle: ¿quién es el escogido por las Farc y el Régimen de Santos, para sucederlo en la Casa de Nariño?:

¿Fajardo? Veamos: ¿será el profesor con todos los pergaminos, la buena pinta y el carisma light que encanta a la juventud de nuestro país, esa a la que no le enseñaron historia en los colegios, gracias a la obediencia de María Emma Mejía y Ernesto Samper, dentro del proyecto diseñado a principios de los 90, en el llamado Foro de Sao Paulo?

¿De La Calle? ¿Podría ser ese muchacho revoltoso que llegó a la cumbre, llamándose liberal pero con el corazón y el alma entregados al marxismo ateo que lo cautivó en la Universidad de Caldas?

¿Petro? ¡Por supuesto! Amigo íntimo de Chávez, obediente socio, seguidor y militante de la Revolución Bolivariana Comunista, impulsor de la ideología de género y del ataque a los valores religiosos; congresista, ex alcalde, cercano a los jueces marxistas del continente y hombre curtido en los medios. Él es el hombre de las Farc. Que a nadie le quepa duda.

Con todo respeto: Investigar los nexos de Petro con el narco-régimen de Maduro, tanto en lo comercial como en lo político, es asunto que no da espera.

#PetroElHombreDeLasFarc

@tamayocollins

Publicado: febrero 7 de 2018