El proceso de elección del Contralor General de la República sirvió para tender puentes de entendimiento entre el uribismo y las fuerzas políticas que durante 8 años hicieron parte de la unidad nacional santista.

El diálogo entre los presidentes Uribe, Pastrana y Gaviria y el exministro Vargas Lleras, además de buscar un candidato de consenso para la Contraloría, sirvió para plantear un acuerdo político de largo plazo que facilite la gobernabilidad del presidente Iván Duque.

Aunque es mayoritario en el Congreso de la República, el Centro Democrático no cuenta con los votos suficientes para sacar adelante las iniciativas legislativas que presente el gobierno nacional. Se requiere entonces de una coalición amplia que garantice el éxito de la agenda legislativa, sobre todo en este primer año de gobierno cuando se presentarán los proyectos clave.

Y al parecer la elección de Contralor será el cimiente del acuerdo que se está pactando entre los jefes naturales del uribismo, el liberalismo, el conservatismo y Cambio Radical.

César Gaviria fue el primero en anunciar el apoyo de su partido a la candidatura de Felipe Córdoba, exvicecontralor y exauditor. A las pocas horas, el partido de La U y Cambio Radical hicieron lo propio. Por su parte, el partido conservador, que había manifestado tener simpatía por el cuestionado jurista valluno, Wilson Ruiz, ha empezado a migrar su apoyo hacia Córdoba.

A lo largo de este proceso de elección de Contralor, el presidente Uribe ha dicho que debe buscarse un Contralor de consenso, partiendo de la base que su partido tiene como candidato a José Félix Lafaurie.

La tradición indica que el elegido termina siendo aquel que goce del giño presidencial. En este caso, no lo habrá, pues el presidente Duque ha dicho que su gobierno quiere que el contralor no sea de su bolsillo, ni del bolsillo de la oposición.

La frase, aunque no inclina expresamente la balanza para ningún lado, si juega en contra de la aspiración de Lafaurie, pues él un miembro reconocido del Centro Democrático, partido de gobierno.

Así las cosas, todo indica que el consenso que ha propuesto el señor expresidente Uribe ha empezado a configurarse alrededor de Córdoba, un candidato que aunque no es de la entraña del CD, goza de simpatías en bastantes sectores en el uribismo, pues él fue de los primeros en apoyar al presidente Uribe en su campaña presidencial de 2002.

Pero lo trascendental es que todo este movimiento político trasciende las fronteras de la elección del Contralor y podrá culminar en la consolidación de una gran alianza política que le otorgue un amplio margen de acción al gobierno de Iván Duque, con lo que se estaría garantizando el éxito de este cuatrienio presidencial que está comenzando.

@IrreverentesCol

Publicado: agosto 17 de 2018