Silvia Margarita Méndez en dos entregas publicadas nos mostró a los colombianos, cómo el agua de Barranca está siendo envenenada; expuso el peligro que representan dos licencias otorgadas por la CAS, en cabeza de su antigua directora (hoy en la cárcel), para operar rellenos sanitarios, sin cumplir requisitos y violando todas las normas ambientales en un lugar de vital importancia como lo es la Ciénaga San Silvestre, corredor del Jaguar, hábitat del Manatí, lugar de indescriptible fauna y flora que hoy esta muriendo gracias a políticos que por una buena comisión, decidieron poner en jaque, la vida de otros, la vida de todos, ya que el agua que toma la población de Barranca, proviene del área cercana al lugar donde construyeron los basureros.

Ciertos exfuncionarios salen con frecuencia a defender sus obras llenas de actos de corrupción: el puente que costó más de cinco veces su valor, la autopista que tienen que volver a levantar apenas la terminan porque quedó mal diseñada, la represa con materiales de mala calidad, las escuelas construidas y cobradas en un papel, etc. ¿Por qué lo hacen? porque tuvieron beneficios, palabras más: se robaron parte de esos recursos y ostentan porsches, mansiones, fincas estrambóticas estilo narco y una vida que de no haber usurpado ese erario, jamás tendrían.

Sin embargo, se contempla el fenómeno de los carga maletas, esos seres que viven pegados de los políticos esperando que estos arrojen alguito para subsistir, y en ocasiones, pretender acceder al mismo circulo: al estatus del ladrón llamado erróneamente “doctor”.

Hay varios categorías que se identifican muy fácil, los que llegan a los altos cargos en la mayoría de casos, sin cumplir requisitos y asumen una defensa férrea y por lo general, también algún tipo de riesgo, la mayoría de las veces, también se les denomina como “Los Firmones” pero es más que todo, una relación simbiótica. Siguen otros que son muy bien recompensados, ostentan vehículos y ropa de marca, tratan de imitar a la perfección a su amo, sin correr grandes riesgos.

Otra subcategoría, son los coprófagos, aduladores y defensores con capa y espada, que ejercen otra función parasitaria pero no tan significativa como las anteriores, solo se alimentan de los residuos.

Y es en esta categoría que identifico al columnista de un portal en Barrancabermeja que salió a desmeritar, el trabajo investigativo que realizó la joven periodista santandereana para El Espectador.

Señor Cristhian Gutiérrez, “ni desmentida o ridiculizada…” resultó la investigación de Silvia, y tampoco  “son chismes del mismo chismoso…” como usted, quién sabe por qué oscuro interés, pretende hacer ver en su memorial desvirtuado de agravios sin sentido defendiendo la masacre que ocasionan los rellenos sanitarios de Rediba y Anchicayá en la Ciénaga San Silvestre.

16 hallazgos de tipo penal han encontrado los entes de control en la zona: acabaron un afluente, construyeron sobre aguas subterráneas, violaron el espacio delimitado del polígono, deforestaron 7 hectáreas, realizaron ocultamiento de pruebas, y todo esto, sin contar que a 38 metros del basurero se encontraba un nacimiento de agua y a menos de 800 metros, una escuela rural.

Usted se refiere al derecho de replica que publicó el director encargado de la CAS, sin embargo, fue con anterioridad a la segunda visita realizada por delegados del ministerio de medio ambiente y la Procuraduría. Quizás usted no leyó la carta de carácter urgente que envió la Procuraduría General de la Nación al director encargado de la CAS con el radicado IUS 2016386316  en donde se le pide que tome acciones preventivas.

Pruebas sí existen, lástima que también hay pruebas que existen hombres como usted.

P.D. 1. Siento orgullo de periodistas que no se dejan amedrentar por políticos que han sido pistoleros en el pasado y cuyos hijos, en cabeza de juntas directivas de corporaciones ambientales otorgan licencias exprés con beneficios personales. @silviamendez94 adelante y ojala pronto la Procuraduría y Fiscalía, den resultados ante los crímenes ambientales en Santander.  2. Señor Fiscal General de la Nación, no cree que se deben aumentar los fiscales especializados en delitos ambientales como política de Bolsillos de Cristal. ¿Cómo solo hay dos fiscales especializados en el tema ambiental para llevar a cabo las denuncias de los departamentos de Norte de Santander, Santander, Arauca, Boyacá y Magdalena Medio? ¿Cómo pretenden dar resultados? Necesitamos más fiscales señor  Néstor Humberto Martínez.

@LeszliKalli

Publicado: abril 12 de 2017