El hampa intentará sacar provecho de la crisis causada por el coronavirus. Ya se registró un primer caso de saqueo en la ciudad de Bogotá, cuando un grupo de desadaptados ingresó violentamente a un supermercado en el barrio Santa Fe.

Las autoridades pudieron identificar a 12 de ellos y capturar a 5, todos de nacionalidad venezolana, razón por la que fueron puestos a disposición de Migración Colombia, entidad que deberá proceder a su deportación inmediata. 

Además del gran desafío que tiene el presidente Iván Duque para hacerle frente a la demoledora pandemia que puso en jaque al país, está la responsabilidad de mantener control del orden público.

A partir de la noche del martes, empieza un confinamiento obligatorio, medida nunca antes adoptada en nuestro país. Es un camino que jamás se ha recorrido en nuestra historia. 

Se trata de un esfuerzo evidentemente superior, que obligará a que durante por lo menos 19 días, la población se mantenga aislada. Según los expertos, esa es la medida más indicada para quebrar la tendencia devastadora de la pandemia. 

Además de las incomodidades, dificultades y limitaciones que genera la cuarentena, hay que garantizarle a la comunidad su seguridad física, ante los eventuales rebrotes de violencia e inseguridad. 

Colombia ha recibido con afecto y generosidad a los venezolanos que huyen de la tiranía. Pero eso no significa, ni mucho menos, que las personas de esa nacionalidad que violen la ley, pueden hacerlo impunemente. Al gobierno nacional, no le ha temblado la mano a la hora de firmar las órdenes de deportación de quienes contravienen nuestras normas, como ocurrió hace pocas horas en el supermercado en Bogotá. 

Urge entonces que, mientras se cumple la rigurosa cuarentena, la Fuerza Pública sea desplegada a las calles y carreteras de todo el país, porque en medio de esta dificultad que se vive en Colombia, la gente necesita sentirse protegida de los facinerosos que pretendan sacar provecho de la situación.

@IrreverentesCol

Publicado: abril 24 de 2020