Recordar el gobierno de Juan Manuel Santos y analizarlo en retrospectiva cronológica en el tema de educación es una tarea que me propuse estos días; el primer recuerdo que nos llega es el de la Reforma a la Ley 30, episodio épico en los primeros años del gobierno Santos I. Este, un debate entre estudiantes y profesores con el gobierno, demostró  que la capacidad de discusión y disuasión no le dio al gobierno para lograr un acuerdo, sino para echar atrás una reforma que más allá de discutir si debió darse, mostro la fragilidad de negociación del actual gobierno, que al parecer cede ante las presiones de la otra parte.

Luego es de recordar los titulares que daban cuenta que el gobierno actual sería el que más le invertiría a  la educación, pues  fuera este el primer rubro de inversión y  de gasto del gobierno dentro del Presupuesto Nacional, siendo este en 2014 de 29,4 billones, correspondiente al 3,6% del Producto Interno Bruto ¿Qué se ha hecho con eso?

Avanzando en la revisión, se acotan eventos como la gran noticia del programa SER PILO PAGA, un programa que le da ventajas a la población con menos recursos y que punteen bien dentro de las pruebas de Estado, un programa que ha tenido todos los comentarios, por un sector un programa procedente debido a que le da posibilidades a jóvenes que no tenían la oportunidad, por otra parte se consideró un programa excluyente pues cuál es la razón para que los jóvenes que también fueran pilos y no estuvieran en las mismas condiciones no pudieran acceder al programa.

Por otra parte argumentaban personas a favor de SER PILO PAGA, que como se iban a sustentar estos jóvenes que ingresaban a la mejores universidades del país, debido a que los costo iban a ser elevados, gastos de alimentación o de transporte, ¿Quién iba a garantizar el gasto de estos pilos dentro de sus centros de estudio?

De 480.000 estudiantes que se gradúan anualmente, el programa solo beneficiaba a 10.000, ¿Y los otros 470.000? Y ahí nace la critica que de estos estudiantes el 85% acuden a las universidades privadas y el 15% a las públicas, dejando la mayoría de los recursos del Estado en la universidad privada y aumentando la desfinanciación de la educación pública, en esto ahondaremos más adelante (Ver Ser pilo paga)

Haciendo un paréntesis y continuando con nuestro orden cronológico, se debe recordar el tema de las cartillas, que le dio un vuelco a todo el país, al punto de lanzarlo a las calles; el tema de la ideología de genero despertó en el pueblo colombiano – la mayoría – un tema de indignación, que sin entrar en esta columna a ese debate, dejó nuevamente mal situado al gobierno de Santos, quien en medio de la discusión no tuvo otra opción que echarse de nuevo para atrás.

Y hay más temas, los bajo resultado históricos  en las pruebas PISA, que nos llevó a ocupar lo últimos lugares, y que en 2016 ha permitido tener un ascenso, el tema de educación de CERO A SIEMPRE, que ha tenido algunos resultados, así como el apoyo internacional conseguido en las áreas VIVE DIGITAL, le han permitido al actual mandatario tener una carta que mostrar, sin embargo el panorama general, sobretodo con las últimas noticias lo han puesto contra la espada y la pared.

Antes de volver a los PILOS, si quisiera denunciar desde este humilde aunque honroso espacio de opinión pública, una promesa incumplida de Santos y fue la educación de jornada única, propuesta de Oscar Iván Zuluaga Escobar en las elecciones presidenciales de 2014 y que como si saliera del sombrero de un mago, Juan Manuel Santos a mitad de campaña propuso el mismo sistema educativo de Zuluaga, una educación de jornada única, y a días de la victoria el pasado Junio de 2014, anunció por medio de su equipo de ministros que los recursos para dicha propuesta estaban en veremos y aun debía esperarse para llevar a cabo lo anterior. Han pasado 3 años, ¿cómo van esos avances? En 2015 se llevaron a cabo unos proyectos, nuevamente ¿En qué van?

Finalmente volvamos a los PILOS, el programa estrella de Santos, se quedó sin recursos y los jóvenes PILOS del país también, y como no, si la inflación llegó a cifras por encima del 5,75%, los costos de matrícula se han elevado en universidades como los andes de $9,7000.000 en 2009 a $15,400.000 en 2017, ¿Quién puede financiar eso? (Ver Polémica por aumento de matrículas).

Aquí los afectados son los jóvenes PILOS que están siendo dolientes del descuadre de la ejecución del programa, que a concepto propio tuvo un error de tipo 3 dentro la metodológica de evaluación de proyectos, donde el programa no apunta a la necesidad y solución integral del problema existente.

Ojalá el gobierno tomara medidas para revertir los grandes errores ya cometidos, le de garantías a todos los PILOS de poder estudiar y formarse sin pasar por estos abismos que producen manifestaciones como las llevadas a cabo  en diferentes universidades del país, con el lema “TODOS SOMOS PILOS”.

Yo quisiera invitar a todos los estudiantes a marchar el próximo 01 de Abril de 2017 con y por una sola razón: buscar reorientar la baja gobernabilidad que Colombia ha sobrellevado en el gobierno de Santos, llegó la hora de actuar, FIRMEMOS, MARCHEMOS.

@NicoUCD

Publicado: marzo 18 de 2017