Comienza el ELN, Ejercito de Liberación Nacional, grupo narcoterrorista, a negociar un acuerdo de paz con el gobierno de Colombia. Con todas las ventajas que equivocadamente concedió el Presidente Santos a las Farc, nada distinto exigirán estos guerrilleros.

Comenzamos con un cese bilateral en el uso de las armas. Es decir ni las Fuerzas Armadas, ni el ELN, podrán disparar en contra de unos y otros. Se abre así la puerta para repetir lo que pasó con los policías que asesinaron justo los días que anunciaron el cese bilateral, en Miranda Cauca.  Miserables, los asesinaron cuando los policías no podían defenderse. Lo hacen como medio de presión o chantaje para que el gobierno sepa y sienta quiénes son y todos los actos terroristas que son capaces de ejecutar, sin miedo y sin ningún tipo de sentimiento por la víctima. Es su manera de decirle al gobierno que están dispuestos a sentarse a la mesa.

Vuelan oleoductos como tarea frecuente, sin consideración alguna con el medio ambiente. El daño es inmenso y muy difícil de recuperar. Vaya manera de querer hacer la paz y sentarse a negociar.

El ELN pretende y con razón, obtener los mismos beneficios exorbitantes de las Farc. Ni bobos que fueran. Así se sientan a la mesa, con una negociación bastante adelantada por sus compañeros narcoterroristas. Le harán algunos cambios de forma para engañar a los colombianos, pero no habrá cambios de fondo. ¿Cómo por qué querrían cambios de fondo? Es imposible querer más. El solo triunfo de la impunidad es el mayor de todos los logros.

Me pregunto si sus disidencias van a actuar aparte de las de la FARC, o harán combo. Hoy, sabemos que en muchos casos, hubo cambio de brazalete, de tal manera que los guerrilleros que eran FARC, hoy figuran como elenos.

¿De dónde sacará el gobierno los recursos para implementar este acuerdo? Muy preocupante para los colombianos que nos veremos abocados a la disminución del presupuesto en temas clave para el país como ciencia y tecnología, cultura, deporte, etc. De hecho para 2018, hubo un recorte absurdo para estas áreas. Así podrán implementar en parte el desastroso Acuerdo de Paz con las Farc.

Mientras, los Colombianos de bien, muchos en pobreza absoluta, observan cómo es de bueno hacer terrorismo. Una maravilla poder delinquir, incluso con delitos de lesa humanidad y no pasa nada. Al revés, se puede salir beneficiado con muchas cosas, que de otra manera nunca las tendría.

Ojalá la suerte nos acompañe y logremos pocos avances en este proceso, aunque lo dudo. Lo último que se pierde es la esperanza. Si así fuera, el gobierno del Centro Democrático pararía tanta vagabundería y llevaría a cabo un proceso de paz ajustado a la normatividad de Colombia y la internacional.

Un gobierno que sin asomo de vergüenza, irrespeta los resultados de un plebiscito, y que además engaña diciendo que se reunirá con los líderes del NO y no toma en cuenta ninguna de las modificaciones de fondo.

Para las Farc y el ELN, un gobierno que actúa así es un caldo de cultivo para lograr sus objetivos, ya sea en la vida civil o como guerrilla. De hecho hoy con las Farc estamos viviendo la combinación de las formas de lucha, con sus “disidencias”.

El único camino para salir de esta emboscada del gobierno a los Colombianos es ganar la Presidencia en el 2018, con el Centro Democrático.

P.D. La masacre de Las Vegas, me confirma que el uso de las armas debe ser restringido.  No todo el mundo puede cargar un arma.  Mi papá decía que quien empuña un arma es para matar. Para nada distinto se usa.

@AliciaArango

Publicado: octubre 4 de 2017