Colombia es un País con infinidad de problemas. Inseguridad, narcotráfico, desempleo y muchos más. Sin embargo, hay un fenómeno silencioso que ha venido incrementando progresivamente sin que se le haya puesto la atención necesaria: las enfermedades mentales.

Según la OMS al día se suicidan en el mundo 3000 personas y en nuestro País ese indicador es la cuarta forma de violencia con una tasa de mortalidad de 4.74 personas por cada 100.000 habitantes.

De igual manera, la disparada de casos de depresión y ansiedad entre jóvenes de 14 y 18 años, el hecho que 1 de cada 3 familias son disfuncionales y 2 de cada 100 colombianos padecen trastorno afectivo bipolar son factores que deben prender las alarmas del Ministerio de Salud y todas las Secretarías de Salud departamentales.

En este contexto, el doloroso caso del estudiante de la Universidad Javeriana que esta semana saltó desde un edificio de la institución es un alarmante llamado de atención a las autoridades para que dentro de la política pública de atención en salud se destinen más recursos y programas a prevenir este fenómeno.

No obstante, este es un esfuerzo en el que no solamente se debe esperar la actuación del sector público, dado que el privado también debe ser consciente de su responsabilidad social no solamente al cultivar ambientes organizacionales adecuados, sino al establecer mecanismos de atención médica que permitan evitar a tiempo la configuración de problemas mentales que generen afectaciones en el trabajador, el estudiante y su entorno.

Además, como sociedad debemos trabajar para acabar con la estigmatización frente a la atención en salud mental. Históricamente, las burlas en torno a los psicólogos y los “locos” que acuden a ellos generen que en muchas ocasiones las personas prefieran sufrir en silencio antes que acudir a un profesional que logre prevenir a tiempo alguna decisión errónea que se piense tomar en tiempos de desesperación.

Esta realidad es tan cruda que tan sólo el 10% de las personas que requieren tratamiento en salud mental lo reciben.

Ojalá que el Ministerio, que está en cabeza de un funcionario con gran experiencia en el sector, fortalezca la política de salud mental para que se adentre más en la consciencia de los hogares colombianos y prevengamos dolorosos sucesos.

@Tatacabello

Publicado: septiembre 20 de 2019