“No hay peor sordo que el que no quiere oír”, dice el sabio refrán. Y eso es precisamente lo que está sucediendo con el gobierno de Colombia. Parece una excursión de extranjeros que, con el más descarado cinismo, derrochan en una feria de corrupción inusitada, los impuestos que pagamos los nacionales. Porque como la mermelada es lo que les gusta, hay que buscar las fuentes más expeditas para financiar sus planes, a todas luces contrarios a la voluntad de las mayorías, tal como se viene reflejando en las encuestas.

A propósito de problemas de audición: ¿sigue la abogada Parody en su cargo? Ah, bueno, porque ¿para qué oír el clamor de los padres de familia, rectores y profesores de Colombia? Recordando al insigne líder conservador Álvaro Gómez Hurtado, vilmente asesinado, podríamos hacer una adaptación de la frase que le costó la vida, teniendo en cuenta nuestra actual coyuntura: “La ministra de Educación no se va a caer, pero tampoco se puede quedar.”

La semana pasada las cosas se pusieron color de hormiga para Juanpa: fue tan dura la protesta del miércoles 10 de agosto, que el personaje se vio obligado a recular, porque de no hacerlo, se echaba de enemigas a cientos de miles de familias. Cuatro gatos, como diría cierto senador, que resultaron sumando más de un millón de personas que salieron a marchar contra la ideología de género, alertas ante esta moda perversa que ha sido rechazada de forma contundente, al igual que en Colombia, en numerosos países del mundo.

Lo ocurrido es un campanazo muy sonoro; por tanto, es mejor que no se hagan los sordos. Al pan, pan, y al vino, vino: si dentro del texto que saldrá de lo acordado en La Habana, hay algo de ideología de género, conviene borrar esa parte de forma definitiva. Porque si se ponen de “valientes” con este tema, se les cae el plebiscito por la paz. El mensaje es claro: con el sagrado derecho que tienen los padres de educar a sus hijos, es mejor que nadie se meta.

Pero esto se pondrá todavía más complicado, pues seguro vienen más plantones y marchas, relacionados con otros temas, como la famosa reforma tributaria que, si bien es “urgente”, no se la va a aguantar el pueblo, pues está cansado de las barbaridades e incoherencias del  gobierno, y ve con horror los palos de ciego que se están dando en los asuntos económicos. Sólo recordemos: inflación por las nubes, deuda pública disparada, balanza comercial desfavorable, desconfianza inversionista, tasas de interés de usura, poder adquisitivo cada vez más limitado, dólar muy costoso, etc.

Y mucha atención a la protesta que se dará, si las FARC no hacen dejación de las armas antes de la convocatoria al plebiscito. La Corte Constitucional, en su leal saber y entender, ha contemplado algunos Instrumentos Jurídicos de Justicia Transicional, y se ha manifestado con claridad en repetidas ocasiones frente a este particular, solicitando al grupo narcoterrorista que hoy está de plácemes en Cuba, a hacer entrega de sus armas. Rogamos al Cielo, que los negociadores de La Habana no se hagan los sordos al respecto, porque este asunto efectivamente es con ellos, y no puede ser tapado por las luces y las cámaras enmermeladas. Para bien de Colombia, sin entrega de armas por parte de las FARC es imposible el plebiscito.

Finalmente, abramos los ojos y los oídos: debemos resaltar el nuevo caso de filtración masiva de información, esta vez proveniente de Suiza, el llamado SwissLeaks, que deja muy mal parado a ese que fue “el nuevo mejor amigo” del actual mandatario de los colombianos, y a sus socios en todo el continente. Tiembla el  Foro de Sao Paulo.

Según revela una investigación realizada por el International Consortium Of Investigative Journalism (ICIJ) y el periódico francés Le Monde, reseña el Diario de las Américas, altos funcionarios del gobierno Chávez, entre 2005 y 2007, depositaron más de 14 mil millones de dólares en bancos suizos. Linda herencia recibió Maduro. Se sabe que dentro de las personas implicadas hay algunas que tienen vínculos con funcionarios del gobierno cubano, siempre cercano y amigo de las FARC.

Con todo respeto: ¿Por qué tanto silencio por parte del gobierno Santos ante el reclutamiento de menores, el boleteo y la intimidación que todavía adelantan algunos frentes de las FARC en el territorio nacional? ¿Escucharon las declaraciones desesperadas de la alcaldesa de Barbacoas (Nariño), quien se queja de la presión que ejercen algunos simpatizantes de las FARC, en la campaña de pedagogía por la paz que adelantan en este lejano municipio?

Que nadie se haga ilusiones de que la simple ausencia de guerra, aun siendo tan deseada, sea sinónimo de una paz verdadera. No hay verdadera paz sino viene acompañada de equidad, verdad, justicia, y solidaridad.” – San Juan Pablo II.

@tamayocollins