Los vientos trasladan las palabras que inventan los pueblos para alcanzar a comprender las situaciones nuevas o para esconder lo oculto del delito, de los amores o del resultado experimental. De allí se encuentra la vasija del nuevo léxico que usan   los abogados, los jueces y los periodistas-comentarista de los medios de comunicación. He aquí algunos de esas mutaciones del poder de  la palabra.

Árabe: oleada de sentimiento contra la cultura occidental, patrocinada por grupos fundamentalistas musulmanes armados. Creen en la derrota de los paganos. Tampoco saben que una tercera parte del idioma castellano es de origen árabe.

Paz: confundir los pactos  con privilegios exorbitantes para la cúpula de la guerrilla, con el doble juego de disidencias y organizaciones hermanas en armas.

Altruismo: virtud por medio de la cual el hombre mata a sus semejantes en nombre de las futuras  reivindicaciones de la revolución. El altruismo es la justificación de sus actos criminales, algo así como matar en nombre del Dios “verdadero”.

Delito político: se comete por altruismo, es decir, se justifica que por razones políticas (no de sujetos individuales que solo trabajan o luchan, por cualquier vía legal para obtener plusvalía. Agréguele que utilizan la mano de obra “esclavizada y sindicalizada”) y alcanza a casi todo tipo de crimen del Código Penal. El empresario comete delitos comunes.                                                 El proletario comete delitos políticos, cuando los dos usan la violencia. Similar ocurre con las Fuerzas Armadas. Un militar comete delitos de lesa humanidad, crímenes de guerra y comunes cuando actúa con las armas en el conflicto. El rebelde solo es calificado con el delito de rebeldía.

Empresariado rural: Tras haber sido vÍctimas de guerrilla en todos los delitos, se encuentran paralizados por la inseguridad jurídica de las leyes santistas y avaladas por Angelino Garzón. Los pequeños empresarios y los grandes inversionistas modernos ensayan formas asociativas pero las Farc armadas disidentes y la ignorancia epidemiológica son obstáculos.

Proletariado: un país con  baja industrialización es bajo en asociación sindical, máxime cuando el 90 % son medianas y pequeñas empresas familiares. Pero los líderes sindicales gozan de permiso sindical para no trabajar por todo el tiempo que los nombran, remunerado y esquema de seguridad oficial para protegerlos de enemigos presuntos. Su poder es la agitación proveniente del salario mínimo cuando hablan dizque en nombre de los 22 millones de trabajadores colombianos.

Proletariado Intelectual: está compuesto por los artistas de la calle, los artistas de salón  viajeros, por los escaladores en cocteles, por el profesorado y los maestros, por los periodistas, por los empleados del estado en general y en particular por funcionarios del poder judicial. Son los más bienes beneficiados si los marchantes logran obtener beneficios. Y es la pequeña burguesía más triste cuando llega la tarde. Este núcleo encierra los más beligerantes enemigos de los gobiernos y del estado, aunque la Constitución prohíbe las huelgas o paros en los servicios esenciales.

Justicia especial para la Paz (JEP): Tribunal especial nombrado por delegados internacionales de la guerrilla en el que el estado  pone 900.000  millones de pesos al año para que juzgue a quienes no van a ir a la cárcel  y para que dicte sentencia condenatoria a quienes lucharon contra la violencia guerrillera. Su duración es de 15 años prorrogables lo que hace que los conflictos jurídicos y políticos se prorroguen por más generaciones.  Tenemos los colombianos un ejemplo de los aparatos que recrean como excepción. Tal es el caso de Justicia Y Paz que después de 18 años, no se extinguen las investigaciones, las declaraciones permanentes a quienes han construido las penas de la justicia transicional, como tampoco sabemos el destino de los bienes expropiados e incautados in situ.

Apropósito: ¿Quiénes se quedaron con las porcelanas, Vajillas,  cuadros originales de pintores afamados , esculturas, utensilios de plata, joyas preciosas o la pistola de oro decomisada al “ Mexicano”?

Jaime Jaramillo Panesso

Publicado: marzo 13 de 2020