Con entrada de la JEP se viene para Colombia un período de odio y venganza por parte de la guerrilla.

Sabíamos que el nombramiento de los 51 magistrados de la Jurisdicción Especial para la Paz iba a ser traumático y que no iba dejar contento a todo el mundo. Bueno, a casi todo el mundo, excepto a las Farc que aparentemente lograron acomodar en el grupo de connotados juristas a varios de sus admiradores.

No es de buen recibo para la comunidad, y tampoco para los opositores de este gobierno y para quienes no comulgamos con las alcahueterías que se les concedieron a los guerrilleros en La Habana, que entre los escogidos haya personas que públicamente han fijado radicales posiciones sobre los actores del “conflicto armado” colombiano.

La abogada Sandra Rocío Gamboa, integrante del polémico Colectivo de Abogados “José Alvear Restrepo”, fue seleccionada para conformar la JEP pese a que no ha ahorrado comentarios descalificadores en contra del ex presidente Uribe.

Las declaraciones de Gamboa aparecieron en un portal llamado Rebelión, en el que, por ejemplo, ha sido entrevistado el máximo jefe de las Farc, alias “Timochenko”, y elevado a la categoría de columnista un sueco llamado Dick Emanuelsson que tiene un portal llamado Anncol con un solo fin: hablar maravillas de las guerrillas.

También fue incluido en la lista de los mandamases del país –en su calidad de miembro de la JEP– el jurista Rodolfo Arango quien desde su cuenta de Twitter no ha hecho mas que destilar odio contra le presidente Uribe y todo aquel que ose apoyarlo.

Pues bien, el doctor  Arango ha hecho comentarios muy “simpáticos” a propósito de su sesgo ideológico. “Vaya, vaya. ¡El uribismo se va a quedar sin candidato paisa por paras y el santismo sin candidato rolo por paros! L.A. Ramos en detención”, escribió el mencionado “humanista” en agosto de 2013, poco después de la detención del ex congresista antioqueño Luis Alfredo Ramos dentro del expediente de la parapolítica.

Pocos días después se apuntó con esta otra “obra maestra” de la infamia: “Con la probable condena de Luis A. Ramos por vínculos paramilitares quedará muerto el uribismo…”. Y hace dos años se atrevió a decir que “lo que no queda claro es si el negociador (Humberto) De la Calle se reunió con Uribe en calidad de sindicado de delitos de lesa humanidad”.

Hay una abogada más en la lista de los escogidos para la JEP. Se trata de una señora que responde al nombre de Nadiezhda Henríquez, otra activista furibunda del Colectivo “Alvear Restrepo”.

La dama en mención retwitteó en enero pasado un mensaje que decía que “el uribismo ya no sabe qué hacer para eludir lo que todos sabemos, su responsabilidad con Odebretch”. Y, de su propia cosecha, al anterior infundio ella agregó: Uribe (y/o el uribismo) “se acerca inexorablemente a … la cárcel”.

Esa es la clase de magistrados que harán parte de la JEP: unos activistas de izquierda de tiempo completo. Yo respeto mucho a mis colegas porque todos los que no trabajamos ni para el Estado ni para el sector privado nos ganamos la comida de la misma forma: litigando. Pero activistas como los tres anteriores no pueden administrar justicia con independencia y objetividad. En ellos se ve un odio enfermizo hacia Uribe.

Yo, por ejemplo, reconozco que si fuera juez no podría ser imparcial para juzgar a guerrilleros. En este espacio y en radio y televisión he calificado a esos sujetos de terroristas, narcotraficantes y secuestradores de niños.

No todos los recién nombrados magistrados de la JEP son como Gamboa, Arango y Henríquez.  Sin embargo, Otros son o fueron empleados del gobierno de Santos. Otros fueron o son sus contratitas. Se dice que hay dos o tres que provienen de la Justicia Penal Militar en una especie de contentillo para que no quede en evidencia tanto descaro y atropello. Incluso entre los seleccionados hay un tío mío y algunos amigos  de los  que, por razones obvias y por respeto a los lectores, no puedo hablar en esta columna.

Así las cosas hay excelentes nombres entre los magistrados escogidos, sin embargo, el momento histórico para calmar las aguas fue rechazado, se rechazó la oportunidad de mandar un mensaje de unidad al escoger a personas no solo con ideológicas de izquierda porque tener ideologías es del ser humano, si no por que el odio por el Uribismo y la derecha es latente, porque la imparcialidad no estará presente en muchos de ellos. No critico las hojas de vida, son hojas de vida inmejorables, pero había otros candidatos con iguales pergaminos que no habían incendiado el país con sus comentarios previos.

Que Dios nos coja confesados con la tal JEP. Qué miedo. Santos –sin éxito– nos ha querido vender la idea de que con las Farc firmó un proceso de paz. Al contrario, con la JEP lo que se viene sobre Colombia es un período de odios y de venganzas por parte de la guerrilla con quienes fueron sus enemigos y con quienes nos hemos opuesto a sus sartales de mentiras.

P.D.: El 27 de septiembre  murió mi padre, el penalista Antonio José Cancino. Un humanista, solo me deja un recuerdo triste, el de su partida. Espero que los días me pasen y su recuerdo me haga sonreir de nuevo. Se fue mi mejor amigo, mi cómplice, se fue el batallador, se fue parte de mi vida… buen viaje papá.

@CancinoAbog

Publicado: octubre 6 de 2017