La exsenadora Claudia Nayibe López le tendió una celada a todo el país con su cacareada consulta anticorrupción. Con excepción de los corruptos, todos los colombianos están en contra del saqueo del erario.

Para combatir los fenómenos que aquejan a las sociedades no es necesario abusar de los mecanismos de participación ciudadana. Al contrario: hay que actuar con diligencia, compromiso y sinceridad. ¿Acaso hay que hacer una consulta contra el asesinato para emprender acciones contundentes contra los antisociales que atentan contra los ciudadanos?

El compromiso del gobierno y del uribismo en la lucha contra la corrupción es contundente e incontrovertible. No fue necesario esperar a la realización de una consulta onerosa e insulsa para emprender acciones concretas contra ese flagelo que se convirtió en un virus generalizado durante los 8 años de gobierno santista.

Las ministras de Justicia e Interior han presentado proyectos que resultan definitivos, a la vez que el gobierno se ha enfocado en aplicar con toda la verticalidad posible las normas existentes en aras de acorralar a los corruptos.

La consulta de Claudia Nayibe, contiene elementos clásicos de la demagogia. Resulta muy atractivo para la galería proponer que los altos funcionarios ganen poco dinero. Una reducción de salarios para los altos funcionarios resulta tremendamente costoso en el corto plazo, pues las personas que han invertido cantidades significativas de dinero para prepararse académicamente, no van a querer entrar al servicio público por cuenta del bajo salario que se les ofrece.

Además, nada tiene que ver el salario con la corrupción. Quien tiene intención de robar al erario, no dejará de hacerlo por ganar más o menos dinero. En concreto: no hay unidad de materia entre esos dos aspectos.

Se habla de luchar contra la corrupción, pero si hay algo corrupto es engañar a los electores. La doctora Claudia Nayibe, que promueve la iniciativa, tiene evidentes ambiciones políticas en el futuro inmediato y encontró en la dichosa consulta un mecanismo para apuntalarse de cara a las elecciones del año entrante. Si su compromiso fuera real, sincero y legítimo habría dicho desde el comienzo que ella no va a aspirar en las próximas elecciones.

Bueno sería que ella tuviera el gesto de transparencia y le dijera al país de manera clara y sin esguinces que no buscará la alcaldía de Bogotá en la campaña que tendrá lugar el año entrante.

Así pues, no hay que hacerle el juego a los intereses politiqueros de unos sectores claramente identificables. Esa consulta no es una herramienta real contra la corrupción. Es una manipulación perfectamente ideada por la exsenadora López en la que los colombianos no pueden caer.

@IrreverentesCol

Publicado: agosto 22 de 2018