Análisis de Camilo Rubiano Becerra

La semana que pasó, en medio de su visita de Estado en Francia, el presidente Santos volvió a repetir que en la campaña del plebiscito, el NO había ganado debido a que sus argumentos eran falsos y mentirosos.

Ante esto, es preciso recordarle al presidente y sus áulicos varías falsedades que ellos sí dijeron durante la campaña y desmentir varios de sus señalamientos a la mayoría de colombianos que el pasado 2 de octubre le dijo NO a los acuerdos de La Habana.

En primer lugar, durante la campaña, Santos y los promotores del SI, engañaron a los 12.5 millones de colombianos que viven en la ruralidad, al decirles que debido a la firma de los acuerdos, ellos iban a salir de la pobreza inmediatamente ya que se aumentaría la inversión en el campo y eso llevaría mejores vías terciarias, una mejor cobertura en servicios públicos y educación.

Lo curioso de esto, es que en ese mismo momento, el gobierno estaba tramitando el presupuesto del año 2017 en el que la partida para el sector agropecuario estaba reduciéndose en un 36%.

Segundo, el ministro de Hacienda y el ex director de Planeación Nacional, en medio de la campaña les decían a los colombianos que la firma de los acuerdos detonaría un crecimiento económico cercano a 3 puntos porcentuales. Es preciso revisar el mediocre crecimiento que tuvo la economía el primer trimestre de este año. El PIB para el primer trimestre, fue de un paupérrimo 1.1%, dejando al primer trimestre del año 2017, como el más malo en la historia del país, desde la última crisis económica mundial del 2007.

Tercero, el Presidente con su afán del premio Nobel, amenazó a los colombianos con una guerra urbana si no ganaba el SI, pero nunca nos dijo la verdad, sobre cuánto cuesta y cómo se iban a implementar los acuerdos, teniendo en cuenta la grave situación económica por la que atraviesa el país y que en parte nos ha tocado responder a través de la reforma tributaria.

Cuarto, el presidente y sus aliados señalan que durante la campaña, los promotores del NO mentimos al decir que los desmovilizados de las Farc iban a tener un salario de $1,800.000 y que iban a trabajar como escoltas. En respuesta al presidente, el tiempo nos dio la razón, no solo fue verdad, sino que en Facatativá en días pasados, se presentaron desórdenes por esos señores que pusieron en peligro a la comunidad, debido a que en medio de una fiesta con excesos de licor, los desmovilizados hicieron varios disparos al aire durante una celebración.

Quinto, el presidente siempre les ha dicho a  los colombianos, que no tiene pista sobre dineros del narcotráfico en poder de las Farc. Respecto a esto, la semana pasada la policía le incautó a unos guerrilleros desmovilizados, la suma de US$10.000 dólares, a lo que irónicamente el cabecilla alias Marcos Calarcá respondió que se trataba de unos viáticos para que el grupo de guerrilleros disfrutará de las fiestas de San Pedro en el Huila.

Por último, presidente Santos no diga más mentiras y deje de irrespetar a la mayoría de colombianos que les dijeron NO a sus acuerdos con las Farc.

@camilorubianobe

Publicado: junio 27 de 2017