Un sector del Centro Democrático acaba de radicar de manera sorpresiva ante la registraduria el comité promotor que buscará recolectar firmas de ciudadanos que respalden la convocatoria de un referendo para derogar a través de las urnas tres actos legislativos que crea y permite: la jurisdicción especial para la paz, la incorporación del acuerdo entre Santos y Timochenko a la Constituciòn Política, y la participación política de las Farc. Esta iniciativa coincide con el aniversario del Plebiscito del 2 de octubre donde el NO ganó sorpresivamente ante sinnúmero de encuestas que anticipaban el triunfo aplastante del SÍ y la muerte política del uribismo.

Después de tremendo asalto electoral, como es el de no haber acatado el resultado y la voluntad popular expresada en las urnas, vale la pena realizar algunas reflexiones para no seguir en equivocaciones o peregrinado por el camino que recorre desacertadamente la mesa de unidad democrática MUD en Venezuela, que por estar cumpliendo en exceso e ingenuamente postulados democráticos y legales siguen presos de la dictadura infame y criminal de chavismo. Uno de los principales errores fue creer en la palabra devaluada de Santos y acudir posterior al triunfo del plebiscito a citas, reuniones, cumbres… que buscaban ajustar el acuerdo entre Santos y Timochenko. Matamos el tigre y nos asustamos con el cuero.

El acuerdo de La Habana o el del Teatro Colón, al fin y al cabo, es lo mismo porque nunca se modificó ni se ajusto nada, tiene el peso y la sentencia popular de ilegítimo desde su génesis hasta su apocalipsis. No entiendo cuál es el afán en vísperas de elecciones congresional y presidencial de enviar mensajes equivocados, confusos y sin sentido electoral a los ciudadanos y potenciales electores. ¿Será que los promotores de este inocuo referendo no presenciaron el entierro del referendo promovido por la Senadora Viviane Morales que buscaba definir la adopción de niños por parejas del mismo sexo? ¿Será que los promotores del referendo no conocen del trámite extenso, engorroso, y de la parcialidad política del Consejo Nacional Electoral? ¿Será que los promotores desconocen que la Corte Constitucional es cómplice y avala los desafueros constitucionales incorporados en el acuerdo?

Es importante definir entre los diferentes sectores y matices que nos congregamos en el propósito histórico del NO en el Plebiscito, y entre potenciales aliados políticos y sociales, cual es la prioridad y el objetivo político a conquistar. Nos concentramos en estructurar el mecanismo y la forma para ganar las elecciones del 2018 o seguimos desgastando fuerzas y energías en herramientas que no son prioritarias ni urgentes para el momento que nos ocupa, como promover referendos, buscar firmas u organizar nuevas movilizaciones. La única forma de hacer respetar la voluntad popular, de impedir la catástrofe del castrochavismo en Colombia, la impunidad rampante y vergonzosa de los integrantes de las Farc, la tiranía de la JEP y el asalto Constitucional es ganado las elecciones del 2018, es eligiendo el mayor número de congresistas, es eligiendo el Presidente de la Republica que surja de la gran coalición establecida entre los presidentes Uribe y Pastrana. No es el momento para las equivocaciones.

@LaureanoTirado

Publicado: septiembre 2 de 2017