Maestra de humanidad y templanza. Se fue muy joven Lina Moreno, nuestra lectora fiel, valiente y amiga. Se fue como los grandes, dando la batalla, enfrentando la adversidad de una enfermedad cardiaca que la atacó con fiereza en los últimos dos años. No obstante, a pesar de no poder salir de su casa durante este tiempo, Lina nos enseñó a trinar con ingenio y honestidad, a través de su cuenta de twitter: @dejavepave es un clásico de Colombia.

Lini, como era llamada por varios de sus amigos,  nos dio fuerzas para luchar en favor de los valores que enaltecen al ser humano, y nunca dudó en apoyar las causas que defendemos quienes amamos la Libertad, respetamos la Vida y asumimos con integridad los desafíos del día a día, por más retadores que parezcan.

Esta notable mujer, excelsa hija del Departamento de Santander, supo granjearse cientos de afectos, sin necesidad de conocer físicamente a quienes los encarnaban. Su talento con las palabras y su cercanía con las personas, la hicieron muy querida comentarista de la realidad de nuestro país.

Impecable reflejo del carácter de su tierra, Lina nunca se quedó callada: en sus intachables trinos, decía lo que pensaba, de manera directa y elegante. Nada de insultos, ordinarieces ni malas palabras. Solo pensamientos asertivos, que se convirtieron en nítidas radiografías del acontecer nacional.

¡Cómo gozó el triunfo del NO en el plebiscito, por el que hizo campaña a través de las redes sociales! Fueron horas de júbilo para ella; a la postre, sus horas finales, previas al tramo definitivo de su existencia, ese que la llevó a la Pascua Eterna el pasado sábado 29 de octubre, al florecer el medio día.

Este pequeño homenaje, es también testimonio en memoria de miles de colombianos anónimos que merecen todos los honores que pueda llegar a otorgarles la vida. Honores sin intereses ni maquiavélicas tretas, fruto del reconocimiento justo a lo que se hace, a lo que sale del alma y después de pasar por el cerebro y el corazón, se materializa para hacerse perenne.

Con sencillez, nos despedimos de una guerrera de cuatro soles, una Irreverente que siempre iba al grano, una dama en todo el sentido de la palabra. Mente brillante y aguda, conversadora inteligente y oportuna, espíritu bello: inmensa personalidad.

Dios te bendiga, querida Lina. Muchas gracias por permitirnos alegrar tu vida, con las columnas, noticias y editoriales de este joven portal, y con nuestros aportes, a través de #LibertadyOrden, programa de Frateramerica.com, emisora de radio digital independiente que seguiste con tanto cariño: letras y sonidos que te llevaste para siempre en el alma. Gracias a doña Elisa, tu mamá, por contarnos esto y mucho más, en la sala de espera de la UCI que tuviste como último destino antes de tu partida.

Con todo respeto: ¿Cuántos ciudadanos seremos capaces de seguir los pasos de esta compatriota magnífica, consciente y comprometida con los valores esenciales de la sociedad, para despertar de la apatía, acabar con la corrupción, erradicar el comunismo y salir adelante en democracia? Ni crea que nos puede hacer conejo, premio Nobel. Se lo decimos en nombre de Lina.

 “Por amor a mi país, por el futuro de mis sobrinos y porque no quiero ayudar a premiar la impunidad #VotoNo” (Lina Moreno, 29 de septiembre de 2016).

@tamayocollins