Lo que faltaba. La corte suprema de justicia, tribunal corrupto que se ha prestado para perseguir injustamente al presidente Álvaro Uribe, emitió una comunicación inaceptable, ordenándole guardar silencio frente al proceso infame que se adelanta en contra suya.

La comunicación fue firmada por el magistrado Cesar Augusto Reyes Medina, sujeto que está encargado de llevar a cabo la indagatoria que tendrá lugar el próximo 8 de octubre, en Bogotá. 

El magistrado Reyes, invoca respeto por la reserva sumarial, para exigirle al presidente Uribe, a sus abogados y a los testigos, guardar silencio. Aquella es una solicitud absurda que emana de una corte que se ha dedicado a filtrar pedazos amañados del expediente para que el periodista Daniel Coronel Castañeda, haga las columnas con las que se ha direccionado la investigación.

Produce hilaridad que la corte suprema, esa misma que interceptó ilegalmente al presidente Uribe, quiera mostrarse como una guardiana de la reserva del sumario, cuando es evidente el interés de ese tribunal por cercenar los derechos y las garantías procesales de Uribe.

Nunca puede olvidarse que el expresidente fue llamado a indagatoria, en un proceso en el que él empezó siendo una víctima. 

En efecto, hace un par de años, el doctor Uribe denunció formalmente al senador afecto a las Farc, el comunista Iván Cepeda, quien recorrió a las cárceles de Colombia y los Estados Unidos, buscando falsos testigos que se prestaran para declarar, a cambio de dinero y otras prebendas, en contra del exmandatario.

El proceso quedó en manos del beodo exmagistrado José Luis Barceló, quien se desempeñaba como miembro de la sala penal. 

Contra todo pronóstico, Barceló, un enconado enemigo del uribismo, retorció la investigación y, para efectos de salvar a su aliado Iván Cepeda, resolvió inventarse un expediente en el que el presidente Uribe terminó procesado por supuestamente orquestar un plan consistente en manipular testigos. 

No la tiene fácil la corrupta corte suprema que ahora intenta callar a Uribe, impidiéndole hacer una defensa pública de su honor y de su dignidad que consiste en evidenciar el burdo montaje que le ha hecho una banda criminal, cuyos articuladores se encuentran en las cárceles, el palacio de justicia, una revista de amplia circulación y el congreso de la República.

Tal vez sea posible que el doctor Uribe no vuelva a hacer intervenciones, pero eso no significa, ni mucho menos, que sus seguidores esperen, cruzados de brazos, que el silencio que quiere imponer el magistrado Reyes Medina, sea absoluto.

Queda clara la sucia intención de la corte suprema que busca impedir una controversia pública con los falsos testigos que han hablado contra Uribe, y las tramoyas que ha urdido el despreciable senador afecto a la banda terrorista de las Farc, Iván Cepeda. 

¿Cómo va a hacer el magistrado Reyes para callar a los millones de colombianos que respaldan, creen y acompañan al presidente Álvaro Uribe? 

Las infamias no se enfrentan con silencio. Todo lo contrario: es perfectamente legítimo alzar la voz y enfrentar con ardentía y decisión a aquellos que buscan encarcelar a un hombre impecable e inocente, como efectivamente es el expresidente de la República, Álvaro Uribe Vélez.

@IrreverentesCol

Publicado: septiembre 24 de 2019