“El intelecto es invisible para el hombre que no tiene ninguno.” Schopenhauer

La última encuesta de Polimétrica a 2570 ciudadanos deja inquietudes: traigo a colación una sola de las preguntas: ¿Con cuál de los siguientes partidos tiene afinidad? Centro Democrático 13%, Colombia Humana 12%, Partido Verde 7%, Partido Liberal 5%, Polo Democrático Alternativo, 3%, Cambio Radical, 3%, Partido de la U 3%, Partido Conservador 2%, Mira 2%, Otros 3%, No tienen partido 47%. Puede pensarse, al excluir el 47% sin partido, que el apoyo a Petro podría llegar al 27% mientras que la democracia tendría alrededor del 23%. El llamado de Uribe ¡Ojo con el 22!, no es en vano.

Hay dos factores de alerta: la influencia del narcotráfico que da para financiar cualquier cosa y le interesa el país en desorden. En Rusia, por ejemplo, en el caos de la revolución bajo el manto de Lenin entre 1917 y 1922 murieron 10´000.000 de personas por hambre, enfermedades y represión lo que permitió la consolidación del comunismo y, en los países detrás de la cortina de hierro, dejó lesiones lúgubres; ¿sabes de algún alemán del Oeste que haya tratado de saltar el muro de Berlín hacia Alemania Oriental? El otro, es el foro de Sao Paulo y el Grupo de Puebla su ahijado que pretende imponer en Latinoamérica el socialismo del siglo xxi que por benevolencia bautizamos izquierda, cuando es comunismo puro orientado sabiamente desde Cuba y Venezuela. Esa es la aspiración de Petro y de quienes lo apoyan.

Poco a poco lo han venido logrando, el mejor ejemplo es Venezuela donde Chávez inspirado por Fidel Castro logró atornillar el “socialismo”, desbarató la producción agropecuaria, estropeó la propiedad privada y los medios de comunicación, entregó a sus amigotes el manejo de Pedevesa y las mejores empresas del país, el 40% de las industrias que aun quedan están a punto de desaparecer y, su sucesor Maduro, terminó de arruinarla hasta el punto de que a pesar de tener las mayores reservas petroleras del mundo está sin combustibles, han emigrado unos 5´000.000 de ciudadanos, un venezolano necesita 10 millones de bolívares semanales para alimentarse y, dependiendo de como se interpreten las cifras, el salario mínimo mensual equivale entre US $ 1,50 o US $ 0,87 por una razón simple, el valor del bolívar, sin tener en cuenta las reconversiones desde 2008, hoy llegaría a la astronómica suma de 50.654.100.000.000 por dólar -no estoy equivocado en el número de ceros- lo que imposibilita elevar a ese ritmo los salarios, pero facilita la afiliación de una mayoría al partido del gobierno para obtener el carnet que le garantiza un CLAP del cual además se benefician y matriculan los involucrados en el CVY (¿cómo voy yo?).  

El camino venezolano lo está recorriendo Nicaragua; Ecuador iba para allá, pero Lenin Moreno hizo el quite a las aspiraciones de Correa, aunque sigue en la mira; Bolivia quiere regresar por ese camino; Chile se está acercando, y si se descuida, la nueva constituyente puede inclinar para el lado oscuro la balanza; la joya de la corona por su ubicación estratégica, Colombia, es claro objetivo del comunismo, aunque aparentemente está despertando. Hay que trabajar duro y pronto para ganar esta batalla.

El Rincón de Dios

“La fe es como el amor: no puede ser impuesta por la fuerza.”

@rafuribe

Publicado: noviembre 6 de 2020