El Hospital Universitario de Santander, más conocido como el HUS, fue creado mediante la resolución 0025 expedida el 4 de febrero de 2005 y como se puede leer en su reseña histórica de su página web, ¨ una nueva institución que comenzó a operar saneada, con menos funcionarios y con más eficiencia en la atención a la comunidad no sólo de Santander, sino de departamentos vecinos ¨.

Saneada, sí, pero al inicio.  Menos funcionarios, sí, pero los 42 que quedaron solo muestran desidia y una falta de compromiso con la institución.  ¿Con más eficiencia?, frase poco verificable en estos momentos…

Hace unos días recibí una información de un grupo de dolientes y preocupados veedores ciudadanos que, por razones de reserva, solo les diré, gracias por describirme lo que ocurre en realidad en el hospital de los santandereanos.

Hace 16 meses llegó una nueva administración al hospital público más importante de la región, un médico cirujano con una especialización en Administración de Servicios de Salud, al cual le fueron cuestionados algunos de los soportes para presentarse al concurso, presuntamente presentó un certificado de experiencia inválido, pero sin embargo, logró el más alto puntaje entre los aspirantes.  Hay que aclarar que la elección estuvo a cargo de la Universidad de Pamplona, claustro cuestionado por los concursos de méritos que lleva a cabo.  La familia Niño Carrillo ha manejado por varios años las concesiones de distribución de empresas licoreras de otros departamentos – la de Santander se la bebieron los políticos de turno –. Coincidencialmente parte de los impuestos a los licores van destinados a financiar los servicios de salud.  

El nuevo gerente, Edgar Julián Niño Carrillo, para variar y como lo hacen los recién nombrados, prometió sacar del fondo de las tinieblas al hospital.  Obras de infraestructura paralizadas desde hace años; equipos médicos comprados con sobrecostos y peor aún, que no están siendo utilizados; una cartera que en el momento de su posesión y según cifras reportadas en la página web de la institución (Ver Estado de situación financiera HUS) llegaba a los 152 mil millones de pesos, deudas por más de 56 mil millones de pesos y decenas de litigios fallados en contra de la entidad por una deficiente, por no decir nula defensa jurídica del hospital.  A final de 2017 la cartera se incrementó en 26 mil millones de pesos y las deudas disminuyeron en el 5%.  Ninguna de las dos cifras mejoró en consonancia con las promesas de la nueva administración de la institución de salud (Ver Estados financieros).  

Como es de suponerse, la nueva administración trajo su comitiva para los contratos de prestación de servicios.  Llama especial atención el de la economista Claudia Orellana Hernández (CPS 197 de 2017), en cuya solicitud de estudios y documentos previos para la contratación de servicios profesionales, no se incluyó el perfil profesional ni la experiencia.  Una contratación muy directa podría decirse.  Y más curiosidad causa que muy a pesar que la cláusula quinta del contrato, menciona que, el hospital pagará la cuenta dentro de los 90 días siguientes a la radicación de la factura, los pagos se realizan a los pocos días del trámite respectivo. ¿Cosa rara? No señores, pero si tenemos en cuenta que, a los demás contratistas, por prestaciones de servicios, por suministros y los más sufridos, los contratistas que suministran el personal tanto de las áreas médicas como administrativo, pasan meses sin pagárseles una factura.  Entonces ahí la suspicacia que genera el bendecido y oportuno pago.  Por cierto, este año sigue siendo bendecida con el pago oportuno. 

En la presente anualidad se han contratado más de 129 mil millones de pesos, a través de contratación directa y en el mejor de los casos por modalidad de Invitación Pública. Para no escandalizarnos por el tipo de selección, la Ley 100 de 1993 en su artículo 195, numeral 6, permite que las Empresas Sociales del Estado (ESE) se rijan por el derecho privado, sin embargo, deben aplicar todos los principios de la función administrativa y fiscal. 

A principios de 2018, como lo expresaban propios y extraños a la institución, se libró una ¨batalla sucia¨ por parte del actual gerente y las directivas de FET (grupo empresarial de la familia Alvernia Vergel), por la adjudicación de los contratos de suministro de personal médico, asistencial y administrativo.  Estaban en juego 27.754 millones de pesos y el manejo de más de 2.000 puestos de trabajo.  

Hubo videos no autorizados, audios, cadenas de whatsapp, publicaciones en Facebook, dónde claramente y si hubiese justicia, tanto directivas como proponentes, deberían haber sido investigados y sancionados por las IAS teniendo en cuenta las pruebas de uno y otro lado.  Pero nada pasó.  Al final, como por arte de magia y con un espíritu conciliador, dirán otros que ¨en franca lid¨, al grupo de los Alvernia Vergel le fueron adjudicados los contratos por siete meses cada uno y cuyos pagos mensuales suman $4.273 millones. 

EMPRESA                    No. CONTRATO                     VALOR TOTAL                  PAGO MENSUAL

Gestión Integral                201/2018                            $4.618.505.786                     $660 millones

DARSALUD                        191/2018                           $23.011.669.922                   $3.367 millones

ASP MEDICA                    188/2018                             $1.723.873.364                     $246 millones

De las tres empresas contratadas, la única que tiene como representante legal a un Alvernia, es ASP MEDICA en cabeza de DINA MARCELA ROJAS ALVERNIA.

Muchas son las noticias sobre el no pago de los salarios a los empleados tercerizados que laboran el en hospital, y a pesar que la supervisión de los contratos, está a cargo de 13 funcionarios del nivel directivo de la IPS, el incumplimiento en los pagos es reiterativo. 

Los pagos a los contratistas son un verdadero dolor de cabeza, pero para los contratistas, quienes tienen que hacer cadenas de oración para que su ¨cuentica¨ pase sin mayores contratiempos los ¨retenes¨ y lleguen a un pronto pago.  Sería valioso que, por parte de la Contraloría Departamental de Santander, antes que sus funciones sean absorbidas por la Contraloría General de la República, se realizara una auditoría a la forma y orden – favorecimiento – de los pagos.  No vaya a ser que en la institución de salud esté implementada la ¨coimaton¨ que en los pasillos aseguran, es a veces del 20% o 30%, a la par que el famoso proceso de acreditación, tan cacareado por el gerente. 

Miremos una cosa tan sencilla pero que demuestra el manejo irregular de las arcas de la entidad, como lo es el pago de las incapacidades médicas a los funcionarios del hospital.  Según el Decreto 2943 de 2013, el empleador asume al 100% los dos primeros días de incapacidad médica, a partir del tercer día la EPS debe pagar por concepto de incapacidad el 66.66% del salario sobre el cual se cotizó.  Pero vaya sorpresa, sin acto administrativo alguno, sin autorización de la Junta Directiva del hospital y sin autorización alguna de la autoridad competente, en la institución al mejor estilo de una estatal petrolera se pagan las incapacidades al 100%, sin importar los días, semanas o meses que el trabajador se ausente por este motivo.  Puede resultar ¨insignificante¨ el valor, pero son dineros de la salud, dineros de los menos favorecidos, dineros públicos, que se utilizan para beneficiar a un minúsculo grupo de personas.

Otro: no te lo puedo creer, y espero que algún miembro de la Junta Directiva del hospital tome cartas en el asunto, son los consagrados contratos para el cobro de cartera vencida con honorarios del 10% sobre el recaudo.  En un escenario normal y transparente, la cartera asignada para su cobro con agencias externas no genera costos a la entidad y sus gastos procesales y honorarios están a cargo del deudor. En resumen, de cada 100 pesos que se recaudan con esas agencias de cobro, tan solo ingresan al hospital 90.  Como dicen las abuelas, tras de que cotudo con paperas. 

En una próxima entrega, trataré temas como la famosa acreditación y sus costos, los viajes del gerente, las irregularidades que encontraron los auditores de la Contraloría Departamental, los contratos del personal tercerizado, las fotos con el nuevo Ministro de Salud, el favorecimiento claro a terceros en las ¨negociaciones de glosas con las EPS y demás deudores, entre otros.

PD. 1. Presidente Duque y Contralor Carlos Felipe Córdoba #salvemoselHUS  2. Las directivas parece que llegan para enriquecerse y no para gestionar.

Ministro de Salud, ojo con este desangre al sistema de salud en Santander.

@LeszliKalli

Aquí pueden observar, las otras columnas que he realizado, contando la penosa situación del HUS. Y los entes de control, mudos, ciegos y sordos.

  1. https://www.losirreverentes.com/profesionales-de-la-salud-en-colombia-a-recoger-manzanas-en-usa/
  2. https://secureservercdn.net/198.71.233.35/cf8.826.myftpupload.com/wp-content/uploads/2017/05/roscograma-clanes.pdf
  3. https://www.losirreverentes.com/senores-fiscaliacol-no-se-dejen-manipular/ 
  4. https://www.losirreverentes.com/hospital-hus-al-servicio-de-la-politiqueria/
  5. https://www.losirreverentes.com/asi-se-han-robado-el-hospital-mas-grande-del-oriente-colombiano/

Publicado: septiembre 6 de 2018