El magistrado Pretelt habla en exclusiva con LOS IRREVERENTES y deja en claro que dará la batalla por su inocencia.

 

LOS IRREVERENTES. Magistrado, la Comisión de Instrucción del Senado, por 4 votos contra 3, rechazó el proyecto de auto del senador José Obdulio Gaviria que planteaba que el proceso que se adelanta en el Congreso de la República en su contra fuera declarado nulo y volviera a empezar de nuevo en la Comisión de Acusaciones. ¿Cuál es su opinión frente a esta decisión?

MAGISTRADO JORGE PRETELT. No puedo negar que me sorprendió mucho la decisión de los 4 miembros de la Comisión de Instrucción. Estaba completamente seguro que de los 7, por lo menos 6 miembros iban a atender la ponencia del doctor José Obdulio Gaviria de quien uno puede decir cualquier cosa menos que no sea un jurista integral.

Estoy muy sorprendido con la posición de personas como el senador Corzo que asegura que la Comisión de Instrucción no puede resolver nulidades y que ésta simplemente debe limitarse a presentar un informe ante el Senado de la República.

Las nulidades no son un capricho de un ponente, en este caso del Instructor de mi proceso. En el momento en que un juez observa una causal de nulidad, de inmediato tiene la obligación de subsanarla y en mi proceso hay muchísimas nulidades.

L. I. Magistrado, la semana entrante la plenaria del Senado avocará su caso. Podrá entonces decretar que usted es indigno y ordene su separación inmediata del cargo de magistrado de la Corte Constitucional. ¿Usted está preparado para esa situación?

J. P. Yo creo que los 4 miembros que se apartaron de la ponencia del senador Gaviria deben presentar una nueva ponencia y entregarla al Senado de la República, corporación que no puede votar inmediatamente; ellos deben tomarse su tiempo.

El Senado debe resolver las recusaciones. Yo no creo que el Senado vaya a vulnerar el debido proceso no resolviendo las recusaciones. Hemos recusado a varios senadores que me han prejuzgado desafiando su condición de juez imparcial. Claudia López, Iván Cepeda, Lizcano y muchos otros están recusados.

Posteriormente tienen que estudiar la ponencia que vayan a presentar los 4 senadores que votaron contra la del senador José Obdulio Gaviria. No creo que el Senado de la República vaya a tomar decisiones apresuradas. Aspiro a que en el Senado haya un gran debate.

Tienen que hacerme un juicio político al cual voy a asistir. Espero que en este debate que se va a dar en el Senado de la República mi abogado, el doctor Abelardo De La Espriella también intervenga y dé a conocer cada una de las pruebas.

El país ha visto cómo me han crucificado; el país se está dando cuenta cómo se ha condenado a un inocente

L. I. ¿Cómo están las cosas, no ha pensado que lo mejor es renunciar?

J. P. No. Jamás. Este es un viacrucis que lleva año y medio y manifesté desde el principio que esta era una cuestión de honor. Yo soy un hombre inocente. Acá hay unas circunstancias de tiempo, modo y lugar. El señor Víctor Pacheco, abogado mentiroso, dijo que había venido a mi apartamento el 18 de octubre de 2013 y que acá le pedí el soborno. Resulta que la Fiscalía General de la Nación recaudó pruebas y logró demostrar que yo, el 18 de octubre de 2013, no estuve reunido en mi apartamento con el señor Víctor Pacheco y eso no se tuvo en cuenta por parte del señor investigador Bedoya que borró de un tajo las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que se desarrollaron los supuestos hechos.

La renuncia está descartada. Voy a seguir trabajando con todo el entusiasmo en la Corte Constitucional.

L. I. Quienes han conocido detalles de su proceso coinciden en afirmar que en su caso hay una persecución en contra suya desatada por el Gobierno Nacional. ¿Usted confirma o descarta esa hipótesis?

J. P. El país conoce el interés que ha mostrado el Gobierno en este caso. Me parece que el presidente, el ministro Cristo y el entonces ministro Yesid Reyes nunca debieron meterse en este tema. Ellos debieron respetar la independencia e imparcialidad de mi juez.

Los doctores Montealegre y Perdomo, que no tiene nada que ver en mi proceso, se entrometieron. ¿Sabe cuál es el resultado? Que se perdió el foco respecto del verdadero juicio político-jurídico y se convirtió mi caso en una especie de moción de censura; por eso usted ve a los miembros de la unidad nacional intentando hacerle una moción de censura a un magistrado de la Corte Constitucional.

L. I. ¿Quién más está detrás de su cabeza?

J. P. En un primer momento actuó el magistrado Luis Ernesto Vargas Silva que para impedir mi llegada a la presidencia de la Corte Constitucional urdió el montaje, hizo las grabaciones con Pacheco para que Mauricio González no votara por mí. Existió también una presión inmensa del Gobierno Nacional.

Hubo una intromisión que raya en la bellaquería por parte del exfiscal Eduardo Montealegre en aquella famosa rueda de prensa con su vicefiscal manifestando que yo era un hombre que comía alambre. En una entrevista, Montealegre dijo que mi señora esposa tenía bienes manchados de sangre y nos iniciaron una investigación por lavado de activos, concierto para delinquir y delitos de lesa humanidad.

Mis colegas Jorge Iván Palacio y María Victoria Calle tuvieron el descaro de ir al diario El Tiempo a pedir mi renuncia. Estuvieron hablando con el presidente de la República para que yo renunciara.

Le quiero decir que Luis Ernesto Vargas, recordando que fue el ponente del plebiscito, ya está cobrando el favor manifestando que el presidente de la República debe ejercer presión para sacarme de la Corte Constitucional.

L. I. Se ha dicho que la Cámara de Representantes votó el proyecto de acusación del representante Bedoya sin haber leído su expediente. ¿No teme que suceda lo mismo en el Senado de la República?

J. P. Yo espero que no. En la Cámara de Representes surgió una circunstancia muy complicada. 45 congresistas dejaron una constancia en la que manifestaron que como no habían estudiado el expediente, le pedían al presidente de esa corporación, en ese entonces Alfredo Deluque que dejara hablar al doctor Abelardo De La Espriella.

Las mayorías apagaron todos los micrófonos. Se encerraron y votaron sin discutir y sin analizar mi caso.

Voy a hacer todo lo posible por creer que estamos en un Estado de Derecho y que el Senado de la República no va a evacuar mi caso a pupitrazos. Voy a hacer todo lo posible por creer que el Senado de la República no va a cometer una injusticia. Voy a hacer todo lo posible por creer que no van a actuar en mi contra porque yo no soy un miembro de la Unidad Nacional.

Creo en el Estado de Derecho y sería desastroso que el Senado de la República diera un paso equivocado en la resolución de mi caso. Yo quiero ver al Senado debatiendo y analizando las pruebas. ¿Dónde están los indicios? ¿Dónde están las pruebas en mi contra? Simplemente porque Jorge Pretelt tiene una ideología diferente y vota diferente en la Corte Constitucional no puede ser el motivo por el cual deba salir de inmediato de esa corporación.

@IrreverentesCol