En los últimos años hemos enfrentado distintas enfermedades originadas en la exótica cocina china. Siempre he escuchado que los chinos se comen todo lo que se mueva, pero ¿Por qué? Hay quienes dicen que el origen de esto es la hambruna que hubo en China entre finales de los años 50 y los inicios de los 60 que cobró la vida de una cifra no determinada de personas, entre 20 y 30 millones de chinos, aunque hay quienes llegan a estimar los muertos en 45 millones. Más que en cualquier guerra o cualquier peste que haya sufrido la humanidad.

Por motivos de la hambruna, dicen algunos, la gente pagaba lo que fuera por alimentar a su familia y no importaba que ponían en la mesa. Eso hizo que un murciélago, una lagartija o una cucaracha, fueran vendidas como si fueran de oro. Lo que fuera con tal de llenar el estómago.

China, con un recurso humano casi que inagotable, tuvo una gran producción agrícola en 1958, pero para 1959 por problemas climáticos y algunos factores de no especialización del trabajo, la producción agrícola cayó y entre 1959 y 1962 China estuvo desabastecida. La gente moría de hambre por montones. Mao simplemente dijo que otros líderes también se habían equivocado. Hablar de este tema en China es tabú. Prohibido. Lo llaman “los tres años de desastres naturales” y con eso cierran el espacio a debate. Ese es el comunismo.

Pero, ¿cómo llegó el gigante asiático a esta situación? En 1949 el PCCH, Partido Comunista de China, llega al poder. Mao, un joven campesino de Hunan asume el control de China en lo que muchos llaman uno de los más grandes accidentes de la historia. Proclama la República Popular de China el 1 de octubre de 1949. La revolución China empezó en 1927 cuando comunistas y nacionalistas empezaron a enfrentarse. Mao, líder del partido comunista, criticaba la diferencia abismal entre ricos y pobres, entre la gente de las ciudades y la gente de los campos. La lucha contra la diferencia entre hombres y mujeres también era uno de sus estandartes. Algunos historiadores, recuerdo esto de las clases de historia en el colegio por allá en tercero de bachillerato (la profesora Maria Mercedes Escobar estaría orgullosa de saber que aún recuerdo estos temas que fueron bien aprendidos. Gracias Profe!), dicen que la China milenaria de los emperadores consideraba al pueblo personas de segunda categoría. La última dinastía china reinó hasta 1912. La lucha por el poder continuó hasta que el PCCH llegó al poder. La transición fue sangrienta, pero causó más muertes el comunismo de Mao.

Mao Zedong les dijo que había que modernizar el sistema agrícola pero los campesinos no lograron producir lo que el gobierno les exigía y por tal razón el gobierno no suministraba lo que el pueblo necesitaba. Los gobernantes locales recaudaban y almacenaban para cumplir con las metas establecidas por el plan de Mao, pero por no haber cumplido metas de producción y almacenamiento no podían entregar nada a la gente que no tenían que comer. Se cuentan incluso historias de gente que moría de hambre alrededor de los silos de almacenamiento de trigo ante la mirada fría de los líderes locales que no repartían trigo por miedo a represalias de Mao.

Pues bien, como decía más arriba, la gente pagaba lo que fuera por poner comida en la mesa durante la época de la hambruna. Mucha gente en China, sobre todo las que vivieron en esa época, recuerdan y por eso conservan la costumbre de comer lo que sea. No quieren volver a repetir esa experiencia. De allí vienen cosas exóticas como la tristemente famosa sopa de murciélago, sospechosa de haber sido la causante de la pandemia actual. Menú exótico que tiene sus orígenes en el hambre causada por el comunismo en China.

@ghitis

Publicado: marzo 23 de 2020