Decir que el tan cacareado paro nacional fracasó es poco, y el pasado martes 21 de enero los colombianos pudieron notarlo. Y fracasó por varias razones, entre ellas unos ciudadanos hastiados del desorden y el caos. Pero  la razón más importante; es porque esta se tornó en una movilización carente de argumentos de peso, e incitada no desde la exigencia de libertades y derechos, sino desde sectores oscuros que lo único que pretenden desde el primer día de mandato del Presidente Iván Duque, es desestabilizar su Gobierno, porque generando caos y descontento social es como pretenden ganar lo que no han logrado en las urnas.

Sin duda alguna, ver a las madres de los manifestantes el pasado martes por las calles de Bogotá, velando por el la seguridad de sus hijos, y exigiendo respeto por la protesta pacífica, es un hecho que vale la pena resaltar; no en vano, ellas son las dadoras de la vida, y en su instinto maternal están apostándole al derecho que tienen sus hijos a ser escuchados como parte activa de la sociedad.

Sin embargo, y dados los nefastos resultados de las marchas, del martes en las que al menos 7 policías resultaron lesionados, y que pese a las absurdas expectativas de la alcaldesa Claudia López, la ciudad terminó pagando los platos rotos, pues queda claro que de poco o nada sirvió la presencia de las madres en la marcha, toda vez que hasta ellas mismas pudieron haber puesto en peligro su integridad, ante la intransigencia de una caterva de vándalos que, como vimos en los medios nacionales, estaban dispuestos a todo.

El  martes no se vio en las marchas  abusos, o exceso de fuerza por cuenta de los uniformados. Muy por el contrario,  lo que el país entero pudo apreciar fue el ataque sistemático de los delincuentes que, sin razón alguna, atacaron a los policías con tal sevicia, que debió acudirse a la presencia del Esmad como único método efectivo para proteger a los policías que estaban siendo víctimas de tan aleves agresiones. Lo que deja en evidencia la nula efectividad de persuasión que tuvieron las madres en las marchas.

Queda claro que quienes hicieron vandalismo  y atacaron a los policías, no son simples “niños exigiendo derechos”, sino bandidos. Estos jóvenes no marchan por un país con mejor educación y más equitativo, como gritan en sus consignas. ¡Ellos protestan es contra todo lo que les signifique autoridad! y aquí no se puede andar con contemplaciones románticas, porque se trata de sujetos que son un verdadero peligro para la sociedad.

Esta conducta demencial de los vándalos debe no solo ser contrarrestada, sino también analizada como un problema sociocultural en el que todos tenemos responsabilidad, y los primeros responsables necesariamente son los padres de familia.

Estamos frente a una generación en la cual muchos jóvenes crecieron carentes de afecto y de valores fundamentales como la disciplina y el respeto a la autoridad. No se necesita golpear a un niño para enseñarle que existen normas y leyes que rigen a la sociedad, y que antes que derechos, tienen deberes, y están obligados a acatar normas de convivencia que resultan imprescindibles.

Flaco favor le hace la alcaldesa de Bogotá a la ciudad, improvisando protocolos con medidas que si bien pueden ser bien intencionadas, distan mucho de ser efectivas, y menos cuando se trata de vándalos cuyo único propósito, reitero; es ir lanza en ristre contra toda forma de autoridad. No atienden el llamado ni de las madres que los acompañan, mucho menos de las autoridades a quienes ellos ven como los enemigos a combatir.   Parece que la Alcaldesa no ha dimensionado el peligro que representan estos energúmenos que se infiltran con el único fin de generar caos.

No, querida alcaldesa… usted equivoca los conceptos, y recién se está dando cuenta que una cosa es gritar desde la oposición, y otra muy diferente es mantener el orden y la convivencia ciudadana. Su trabajo hoy es mantener el orden y llamar al diálogo, y usted sabe que el Gobierno Nacional hace rato le abrió las puertas a todos los sectores de la sociedad para retomar el rumbo.

Menos protocolos y más acción, no espere que esto se le siga saliendo de las manos. Feliz Semana.

@JenniferAriasF

Publicado: enero 24 de 2020