La guerra contra el narcotráfico nunca ha estado ganada pero se venía ganando en el gobierno de Uribe Vélez. Solo con mirar las cifras damos cuentas que los cultivos de coca y la exportación de cocaína disminuyó notablemente en ese periodo. Y si se le hubiese dado continuidad como se esperaba, las cifras serian favorables a la lucha contra ese flagelo. 

Pero hoy la situación ha cambiado, porque aunque los cultivos se mantienen controlados en su crecimiento, la producción de cocaína es muchísimo mayor. Nunca antes se había producido tanta cocaína, lo cual indica que no solamente hay que atacar los cultivos sino los muchos  laboratorios que aparecen todos los días. 

La industria de la coca se ha hecho tan eficiente que hoy se produce más cocaína con menos cultivos.  De una tonelada de hoja salen dos 2,5 kilos de cocaína, cuando antaño solo salía 1,2 kilos, aumentando en un 100% su eficacia. Cada día los laboratorios no solo crecen sino que son más productivos. Convirtiéndonos en el mayor productor de cocaína.

La prohibición del Glifosato por parte del candidato Gaviria solo confirma lo contraproducente que fue inundar el país de coca, creando la anarquía que atenta hoy contra el Estado, porque la industria ilegal de la cocaína genera tanto dinero como la industria formal.

El candidato del Partido Único de Bogotá (PUB), ese que antaño le hizo la vida imposible al presidente Núñez y ahora al presidente Uribe, que no soporta que gente de la provincia los gobierne y mucho menos un hombre de personalidad campechana, que usa un poncho para secar el sudor, y toma café montado en un caballo cerrero.

Gaviria siendo ministro de salud del gobierno Santos, prohibió el uso del Glifosato, sustancia que no solo mata a la planta sino que disminuye la calidad de la hoja que puede quedar viva después de ser fumigada.

Una economía que oferta pocos empleos, sobre todo en las áreas rurales, darle impulso a esa industria ilegal es un despropósito, generando una nueva guerra, ya no de los partidos políticos entre sí, sino de los carteles, con falsas pretensiones políticas, contra el Estado. Es posible incluso para ir avanzado en la búsqueda de la tranquilidad nacional se aceptara dar impunidad a los farianos y hasta darles una curul en el congreso, pero permitir dejar crecer los cultivos como condición para hacer la tal paz, era inaceptable, por la desinstitucionalización que genera. 

Convirtiendo a Colombia en un Estado de papel, porque la cocaína ha ido creando pequeñas repúblicas que tienen ya su propia economía. Ha convertido por ejemplo al Catatumbo, en república independiente, donde hay 40.000 hectáreas sembradas y 400 toneladas de cocaína producidas. 

Por eso el candidato Gaviria, del PUB, ese que incentivó la industria ilegal de la cocaína se convierte en un peligro para la sociedad.

@GabrielTorices

Publicado: septiembre 23 de 2021