Me mamé de los mamertos que lloran como plañideras el fin de la era Santos y se esconden en marchas estudiantiles exigiendo educación superior gratuita, de calidad y pública -casi siempre azuzados por políticos congelados en el tiempo que le apuestan al odio de clases como propuesta ideológica-, mientras los “niños” revientan vitrinas, rayan paredes y se montan sobre vehículos del transporte público, enarbolando banderas y pancartas que se oponen a cualquier iniciativa de civilización y Libertad.

Me mamé de la dictadura académica de un sector ideológico, que se ha incrustado en las universidades y en los colegios públicos, que quiere pasar por encima del sentido común y de los padres de familia, imponiendo el marxismo cultural, el sindicalismo mafioso de Fecode y la politiquería, fuerzas que se han atravesado como vacas muertas en medio de la parafernalia estatal.

Me mamé de las famosas marchas o “movilizaciones” como les gusta llamarlas a los integrantes de la izquierda colombiana, porque generan angustia en los comerciantes que ven expuestos sus negocios a la violencia de vándalos, dizque estudiando en las Universidades…

Me mamé de la quietud de las autoridades ante el accionar de estas “joyitas”, quienes acaban con fachadas de locales, almacenes, restaurantes, emisoras radiales y, si es el caso, articulados y buses del sistema de transporte urbano.  

Me mamé del abuso de los vándalos mamertos, que hacen lo que les da la gana, porque a ellos la ley no los toca; a duras penas, el Esmad les echa agua y los persigue, pero hasta la fecha, no existen implicaciones penales reales, que es lo que se necesita con urgencia.

Me mamé de los “niños” que disfrutan perturbando el orden social y paralizando las ciudades donde protestan. (Si quieren plantear soluciones, tengan el coraje de hacerlo, a través de documentos serios, no de consignas inmundas).

Creo que llegó el momento de responderles a las víctimas reales de las fechorías, violencia e irrespeto de estos vándalos mamertos, es decir, a miles de colombianos que pagan impuestos y cumplen con las obligaciones que les impone el Estado, empresarios y emprendedores que sacan adelante sus negocios, “saltando matones” y endeudándose con los bancos…

Preguntas irreverentes: ¿qué “decencia” tienen individuos que son capaces de hacer lo que registran las fotos que muestran los desmanes de “movilizaciones” estudiantiles como la del pasado miércoles 10 de octubre en Bogotá? 

Estos sujetos, ¿merecen seguir disfrutando los beneficios que ofrece la universidad pública a los colombianos de menores ingresos? 

¿No existen jóvenes correctos, con ganas de salir adelante, dispuestos a dar su mejor esfuerzo, que perfectamente podrían ocupar los puestos de los vándalos que llenan de violencia las marchas estudiantiles?

Para dar respuesta a estas preguntas, primera instancia, proponemos la cancelación de matrícula para los Vándalos Mamertos.

Además, esperamos que la labor del Ministro Botero, desde la Cartera de Defensa, de la mano de senadores del Centro Democrático, se concrete en el diseño y radicación de un proyecto de ley que reglamente las “movilizaciones” que tanto aplauden Petro y sus aliados, prohibiendo el uso de capuchas y judicializando los actos que alteren el orden público. 

Seguramente, esto no les gustará a algunos amigos de las Farc, el ELN y los sindicatos… Obvio: ¡Muchos de ellos en su juventud también fueron vándalos mamertos! 

Con todo respeto: Cuando observo a los periodistas mamertos, ardidos y molestos, que empiezan a criticar el Gobierno Duque desde sus sitios de trabajo en los medios, comprendo que ese es el “legado” profundo de Santos, quien ya se encuentra dando clases en Harvard y trabajando en Crisis, grupo empresarial de George Soros. Uno de los objetivos “ocultos” de este grupo es la destrucción de la familia y de la sociedad, a través de la legalización de las drogas, la industria del aborto y la implementación de la ideología de género en el mundo. 

El Nobel de Odebrecht miente de nuevo en sus trinos vía Twitter: ni popular ni correcto, “profe” Santos; corregimos: falaz y perverso. 

#MeMaméDeLosVándalosMamertos

@tamayocollins

Publicado: octubre 17 de 2018