Por Olga Trujillo, MD

Muchos son los casos descritos de pacientes que por alguna u otra razón, han visto en el tratamiento con marihuana medicinal una salida para mejorar sus condiciones de salud.

Colombia,  se sumó a la lista de países en donde es legal el uso de la marihuana medicinal (Austria, Canadá, Chile, República Checa, Finlandia, Alemania, Israel, Italia, Holanda, Portugal y España). El pasado 22 de diciembre de 2015, se publicó el decreto 2467. Esta norma busca reglamentar el cultivo de cannabis,  la aprobación de la tenencia de semillas para siembra de la planta de cannabis; así como el control de las áreas de cultivo, los procesos de producción, importación y exportación y el uso medicinal. El cultivo de esta planta y sus derivados será estrictamente con fines médicos y científicos.

Según el Estudio Nacional de Consumo de Sustancias Psicoactivas de 2013, el 11.5% de las personas entre 12 y 65 años ha probado marihuana al menos una vez en la vida, con una tasa tres veces mayor en los hombres que en las mujeres. Existen en Colombia cerca de 440 mil personas con uso problemático-dependiente de marihuana, en mayor medida son varones. De este total, más del 70% son personas que consumen de manera abusiva, el 30% restante han desarrollado indicadores de adicción.

Este psicoactivo, es obtenido de las hojas y flores de la cannabis sativa. En EEUU hay 20 estados en donde la marihuana es usada  en pacientes con condiciones médicas aprobadas. Dentro de estas condiciones están: nauseas y vómito producidos por el tratamiento del cáncer o infección por Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), Glaucoma, Esclerosis Múltiple, Enfermedad de Crohn, crisis epilépticas, dolor crónico, Anorexia Nervosa, Esclerosis Lateral Amiotrófica, distrofia muscular y cuidado paliativo.

Hace unos años, consumir azúcar era bueno y usar marihuana era malo. Hoy, es al contrario.

La cannabis sativa tiene más de 400 compuestos, 60 de ellos son los llamados cannabinodes, que se semejan a los cannabinodes que el cuerpo humano produce. El principal es el THC, responsable de las propiedades psicoactivas de la marihuana.

La FDA ha aprobado el uso de dos medicamentos por vía oral, el Marinol y el Cesamet, exclusivamente para el tratamiento de naúseas y vómito causados por quimioterapia y anorexia (falta de apetito) asociada a el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA). Sin embargo, el uso de la marihuana como tal no está aprobado bajo ninguna circunstancia médica por la FDA.

La base para la aprobación del proyecto en Colombia, fue la eficacia basada en la evidencia de los productos derivados de la cannabis sativa, usados para controlar el vómito y regular el apetito. Además de la efectividad como analgésico.

Más allá de la autorización del uso de la marihuana con fines terapéuticos, se establecieron criterios para la regulación, competencia, necesidad del registro sanitario, etc. También la regulación para el uso de la planta en su estado natural y preparados sintéticos a partir de la misma.

La marihuana, al igual que otros medicamentos, tiene efectos secundarios y de dependencia, pero también tiene efectos positivos, que deben evaluarse con base en el riesgo/beneficio que pueda tener el paciente.
Lo importante, como siempre, es  la educación y divulgación de la información exacta acerca del tema en cuestión. Es indispensable que las entidades encargadas de regular todo lo reglamentado en el Decreto 2467 de 2015, como es el Ministerio de Salud y Protección Social, el Consejo Nacional de Estupefacientes y el INVIMA, cumplan su función y puedan beneficiarse los pacientes, personas que requieran los tratamientos realmente, controlando las mafias que puedan entorpecer el rumbo de los beneficios específicos de la marihuana medicinal.

@TrujilloOlga